Artículos relacionados con el blog
Bacalao al Ajoarriero: Receta Navarra Tradicional - Bacalalo

Bacalao al Ajoarriero: Receta Navarra Tradicional

12 de marzo de 2026Maria José Sáez Pastor⏱ 19 min de lectura

Resumen: El bacalao al ajoarriero es uno de los grandes platos de la cocina navarra y, por extensión, de toda la España interior. Nace de los arrieros que transportaban mercancías con mulas y cocinaban bacalao salado en el camino con ajo, pimientos, tomate y aceite de oliva. En esta guía encontrarás la receta tradicional paso a paso, las diferencias entre el ajoarriero navarro, el riojano y el aragonés, la técnica del pimiento choricero, sugerencias de maridaje y las respuestas a 12 preguntas frecuentes sobre este plato contundente y reconfortante.

Contenido

Origen del ajoarriero: la cocina de los arrieros

El ajoarriero toma su nombre de los arrieros, los transportistas que durante siglos recorrieron los caminos de la Península Ibérica con recuas de mulas cargadas de mercancías. Estos hombres pasaban semanas en ruta y necesitaban alimentos que se conservaran bien y pudieran cocinarse con recursos mínimos. El bacalao salado era perfecto: no se estropeaba, pesaba poco una vez seco y aportaba proteína y sabor de sobra. Lo complementaban con ajo (que siempre llevaban), aceite de oliva y lo que encontraban por el camino: pimientos, tomates, patatas o huevos.

Navarra reclama el ajoarriero como plato propio, y con razón. Pamplona era uno de los grandes nudos de las rutas arrieras, cruce del Camino de Santiago con los caminos que bajaban del Pirineo hacia el interior de Castilla. Las tabernas de la capital navarra adoptaron el plato y lo refinaron con los productos de la huerta del Ebro: pimientos rojos y verdes, tomates maduros y aceite de oliva de la Ribera. Hoy es plato bandera de la gastronomía navarra, presencia obligada en los restaurantes de Pamplona durante los Sanfermines y estrella de las cartas de los asadores de toda la comunidad.

Pero el ajoarriero no es exclusivo de Navarra. Versiones similares se cocinan en La Rioja, Aragón, Cuenca, Extremadura e incluso Andalucía. Cada región lo adapta a sus ingredientes locales, desde el pimiento choricero vasco hasta la patata manchega, creando una familia de platos que comparten el mismo espíritu: cocina humilde, contundente y de sabor profundo. El tipo de receta que te reconcilia con la tradición culinaria española.

Qué corte de bacalao usar

Para el ajoarriero, el corte de bacalao importa más de lo que parece. Lo ideal es utilizar la parte central del lomo o el morro, que son zonas carnosas y gelatinosas con fibras largas que se desmigan bien y mantienen cierta jugosidad durante la cocción lenta. El morro, en particular, aporta una textura untuosa que enriquece el conjunto del sofrito gracias a su alto contenido en colágeno.

Evita la cola del bacalao, que es demasiado seca y delgada para una cocción prolongada, y las partes más finas de la ventresca, que se deshacen en exceso. Si utilizas bacalao desalado de calidad, asegúrate de retirar bien la piel y las espinas antes de desmigarlo. El desmigado debe ser irregular: algunas migas más grandes, otras más pequeñas, para crear una textura interesante que contraste con el sofrito de verduras.

Si quieres un resultado excepcional, busca bacalao de Islandia o Noruega de curación larga, que tiene un sabor más profundo y una textura más firme que el bacalao de curación corta. En Bacalalo trabajamos con piezas de origen nórdico seleccionadas para garantizar la calidad que un plato como este merece. Si necesitas repasar el proceso de desalado, consulta nuestra guía sobre cómo desalar bacalao correctamente.

Ingredientes para 4 personas

  • 500 g de bacalao desalado — desmigado en trozos irregulares, sin piel ni espinas
  • 3 pimientos rojos grandes — o 8-10 pimientos del piquillo de bote de calidad
  • 2 pimientos verdes italianos — cortados en tiras anchas
  • 3 tomates maduros — rallados y sin piel
  • 6 dientes de ajo — laminados finos
  • 1 cebolla grande — picada muy fina
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra — cantidad generosa, no escatimar
  • 2 pimientos choriceros secos — remojados y raspada su carne (opcional pero recomendado)
  • 1 guindilla cayena seca — opcional, para quien quiera un toque picante
  • 1 hoja de laurel
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Perejil fresco — picado, para terminar

La calidad de los pimientos es determinante. Si no es temporada de pimientos frescos, utiliza pimientos del piquillo de bote de denominación de origen Lodosa, que tienen un sabor dulce e intenso perfecto para este plato.

Productos relacionados de Bacalalo

Cola de Bacalao Desalado sin Espinas (1ud) - 500g

Cola de Bacalao Desalado sin Espinas (1ud) - 500g

Ver producto →

Desmigado Extra de Bacalao Desalado - 500g

Desmigado Extra de Bacalao Desalado - 500g

Ver producto →

Lomitos de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g

Lomitos de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g

Ver producto →

Receta paso a paso

  1. Asa los pimientos rojos: precalienta el horno a 200 °C. Coloca los pimientos enteros sobre una bandeja y ásalos durante 30-35 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Deben quedar bien chamuscados por fuera y blandos por dentro. Sácalos, introdúcelos en una bolsa cerrada o un bol tapado durante 10 minutos para que suden. Pélalos, retira las semillas y córtalos en tiras anchas. Reserva el jugo que suelten. Si usas pimientos del piquillo de bote, omite este paso.
  2. Prepara el pimiento choricero: si lo utilizas, remoja los pimientos choriceros secos en agua caliente durante 30 minutos. Ábrelos por la mitad, retira las semillas y raspa la carne del interior con una cuchara. Descarta la piel y reserva la pulpa.
  3. Sofríe la cebolla: en una cazuela amplia de barro, hierro fundido o acero grueso, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y la hoja de laurel. Baja el fuego a medio-bajo y cocina 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté completamente transparente, blanda y ligeramente dorada. No tengas prisa: la cebolla bien pochada es el cimiento de todo el plato.
  4. Incorpora el ajo y la guindilla: añade el ajo laminado y la guindilla seca entera (si la usas). Cocina 2 minutos a fuego suave, removiendo, hasta que el ajo esté aromático sin llegar a dorarse.
  5. Cocina los pimientos verdes: incorpora los pimientos verdes cortados en tiras. Sube ligeramente el fuego a medio y cocina 10-12 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernos y hayan perdido su crudeza.
  6. Añade el tomate: vierte el tomate rallado y la pulpa de pimiento choricero. Sube un poco el fuego y cocina 10 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que el tomate haya perdido su acidez y el agua se haya evaporado casi por completo. Debes ver cómo el aceite empieza a separarse del sofrito.
  7. Incorpora los pimientos rojos asados: añade las tiras de pimiento rojo (o los piquillos) junto con el jugo reservado del asado. Mezcla bien y cocina 5 minutos para integrar todos los sabores del sofrito.
  8. Añade el bacalao: incorpora el bacalao desmigado, distribuyéndolo bien por toda la cazuela. Remueve con suavidad para integrarlo sin deshacerlo por completo. Baja el fuego y cocina tapado a fuego suave durante 10-12 minutos. El bacalao debe fundirse parcialmente con el sofrito, creando una masa jugosa y untuosa.
  9. Ajusta y reposa: prueba de sal con cuidado (el bacalao ya aporta mucha salinidad), añade pimienta negra recién molida y retira la guindilla y la hoja de laurel. Deja reposar la cazuela fuera del fuego durante 5-10 minutos tapada antes de servir. Espolvorea perejil fresco picado.

El pimiento choricero: preparación y uso

El pimiento choricero es un ingrediente clave de la cocina del norte de España que aporta al ajoarriero una profundidad de sabor imposible de conseguir con otros pimientos. Se trata de un pimiento rojo seco, de la variedad Capsicum annuum, que se cuelga en ristras para secarlo al aire durante semanas. Su sabor es dulce, ligeramente ahumado y con una intensidad que recuerda al pimentón pero con mucho más matiz.

Para prepararlo, hay que remojar los pimientos secos en agua caliente durante al menos 30 minutos hasta que se hidraten y ablanden. Después se abren por la mitad, se retiran las semillas y las venas, y se raspa la carne interior con el borde de una cuchara o un cuchillo. Lo que obtienes es una pulpa roja, espesa y aromática que se disuelve en el sofrito aportando cuerpo, color y un sabor inconfundible. La piel exterior se descarta porque es correosa y no se integra bien.

Si no encuentras pimientos choriceros secos, puedes sustituirlos por una cucharada de pulpa de pimiento choricero de bote, disponible en tiendas gourmet y supermercados del norte de España. En último recurso, media cucharadita de pimentón de la Vera dulce aporta un sabor aproximado, aunque no idéntico.

Variantes regionales del ajoarriero

El ajoarriero es un plato que se extiende por buena parte de la España interior, y cada región lo ha adaptado a sus productos locales y tradiciones culinarias. Las diferencias entre variantes son significativas, hasta el punto de que un ajoarriero navarro y uno conquense apenas se parecen en apariencia, aunque comparten la misma filosofía de cocina arriera.

Variante Región Ingredientes distintivos Técnica Textura y aspecto
Ajoarriero navarro Navarra Pimientos rojos asados, verdes, tomate, cebolla, ajo abundante Sofrito lento en cazuela, bacalao desmigado al final Jugoso, rojo anaranjado, untuoso
Ajoarriero riojano La Rioja Pimiento choricero seco, tomate, patata, guindilla, a veces cangrejo de río Cocción prolongada, base de patata pochada Más espeso, oscuro, con trozos de patata
Ajoarriero aragonés Aragón Mucho ajo majado, aceite de oliva del Bajo Aragón, tomate, huevo frito Ajo majado en mortero, sofrito corto, huevo encima Más seco, ajo protagonista, coronado con huevo
Ajoarriero conquense Cuenca (La Mancha) Ajo machacado, patata cocida, aceite crudo, sin pimiento rojo Patata y bacalao ligados en mortero con ajo y aceite Pálido, espeso tipo brandada, sin sofrito de tomate

El navarro es la versión más conocida y equilibrada, con un sofrito de verduras que actúa como base aromática generosa. El riojano incorpora patata, lo que le da más cuerpo y lo acerca a un guiso. El aragonés pone el ajo en primer plano y se corona con un huevo frito cuya yema rota se mezcla con el conjunto. Y el conquense es casi otra receta: un mortero de bacalao y patata ligado con ajo y aceite crudo, más cercano a una brandada que a un sofrito. Para explorar otra receta con bacalao y patata, puedes consultar nuestra guía de bacalao con patatas al horno o en guiso.

Técnica de cocción lenta

El ajoarriero es un plato que premia la paciencia. Cada capa de ingredientes necesita su tiempo para desarrollar sabor antes de incorporar la siguiente. La cebolla requiere 15-20 minutos de pochado suave para transformar su acidez en dulzor. Los pimientos verdes necesitan otros 10-12 minutos para ablandarse y soltar su aroma. El tomate pide otros 10 minutos de reducción hasta que el agua se evapore y el sabor se concentre.

La tentación de subir el fuego para acelerar el proceso es el error más común. A fuego alto, la cebolla se dora sin pocharse, los pimientos se tuestan en lugar de ablandarse y el tomate no reduce adecuadamente. El resultado es un sofrito con textura cruda y sabores poco integrados. A fuego medio-bajo, cada ingrediente libera sus azúcares y aromas lentamente, creando una base compleja y profunda sobre la que el bacalao se funde.

El bacalao se incorpora al final y se cocina solo 10-12 minutos a fuego suave. Si lo añades demasiado pronto, se reseca y endurece. El objetivo es que las migas se calienten, absorban los sabores del sofrito y se integren parcialmente, manteniendo cierta textura sin deshacerse del todo. El reposo final de 5-10 minutos fuera del fuego es fundamental: los sabores terminan de amalgamarse y la cazuela alcanza la temperatura perfecta de servicio.

Sugerencias de presentación y servicio

El ajoarriero se presenta tradicionalmente en la misma cazuela de barro en la que se ha cocinado, llevándola directamente del fuego a la mesa. Esta forma de servir no es solo estética: la cazuela de barro mantiene el calor durante toda la comida, y el plato se disfruta mejor templado que ardiendo. Espolvorea perejil fresco picado por encima justo antes de servir para aportar un toque de frescor visual y aromático.

El acompañamiento clásico navarro es simplemente pan de pueblo crujiente para mojar en el sofrito. No se necesita más. Para una presentación algo más elaborada, puedes servirlo sobre una rebanada gruesa de pan tostado frotada con ajo, al estilo de una tostas. También funciona bien como relleno de pimientos del piquillo: reserva unos cuantos enteros y rellénalos con el ajoarriero, presentándolos como entrante.

Si quieres convertirlo en un plato más completo, acompáñalo con arroz blanco cocido o con patatas fritas caseras cortadas en dados. Algunos restaurantes navarros lo sirven con un huevo frito encima, al estilo aragonés: la yema rota que se mezcla con el sofrito es una delicia. Para una versión como tapa, sírvelo en cazuelitas individuales de barro con una rebanada de pan al lado.

Maridaje con vino

El ajoarriero es un plato con sabor potente y complejo que necesita un vino con carácter para no quedar eclipsado. El maridaje natural es un rosado de Navarra, con cuerpo suficiente para soportar el sofrito de pimientos y tomate, y la frescura necesaria para equilibrar la untuosidad del bacalao y el aceite de oliva. Los rosados navarros de garnacha son la opción clásica y, en la mayoría de los casos, la mejor.

Si prefieres tinto, elige un tinto joven de Navarra o Rioja con poca madera, preferiblemente de garnacha o tempranillo joven. Un vino con demasiada crianza en barrica competiría con los sabores del plato en lugar de complementarlos. Un crianza ligero o un tinto de maceración carbónica de la Rioja Alavesa también funcionan bien.

En blanco, un Chardonnay de Navarra con algo de cuerpo o un blanco del Somontano pueden funcionar, aunque no es el maridaje más habitual. Si prefieres cerveza, una lager artesanal o una pale ale suave complementan el plato sin dominarlo. Lo esencial es que la bebida tenga frescura para cortar la riqueza del sofrito. Puedes consultar también nuestra guía del bacalao al pil pil, otro gran clásico del norte con su propio maridaje vasco.

Conservación y recalentado

El ajoarriero es de esos platos que, a diferencia del bacalao à Bras, mejoran con el reposo. Prepararlo la víspera y recalentarlo al día siguiente es una estrategia perfectamente válida, incluso recomendable, porque los sabores del sofrito se integran y se profundizan con las horas de reposo en frío.

En nevera, conservado en un recipiente cerrado, el ajoarriero se mantiene en perfecto estado durante 3-4 días. Para recalentarlo, ponlo a fuego suave en la misma cazuela de barro con un chorrito de aceite de oliva por encima y tápalo. En 8-10 minutos estará listo. Evita el microondas si puedes: reseca el bacalao y calienta de forma desigual.

También se puede congelar con buenos resultados. Repártelo en porciones individuales en recipientes herméticos y congela durante un máximo de 2-3 meses. Descongela en nevera durante la noche y recalienta a fuego suave. Añade un chorrito de aceite fresco al recalentar para devolverle la untuosidad que pierde con la congelación.

Tabla nutricional

El ajoarriero es un plato rico en proteínas y vitaminas gracias a la combinación de bacalao con una base generosa de verduras. A continuación, los valores nutricionales orientativos por ración.

Nutriente Por ración (aprox.) % Valor diario*
Energía 380-420 kcal 19 %
Proteínas 30 g 60 %
Grasas totales 22 g 31 %
Grasas saturadas 3,5 g 18 %
Hidratos de carbono 16 g 6 %
Fibra 4,5 g 18 %
Vitamina C 95 mg 106 %
Sodio 620 mg 26 %

*Basado en una dieta de 2.000 kcal. Los valores varían según la cantidad de aceite y el tipo de bacalao utilizado.

Destaca el alto contenido en vitamina C aportado por los pimientos, que supera el 100 % del valor diario recomendado. El aceite de oliva virgen extra aporta grasas monoinsaturadas saludables, y el bacalao es una fuente de proteína magra con apenas un 1 % de grasa propia. Es un plato más ligero de lo que parece si se modera la cantidad de aceite en el sofrito.

🛒 Productos mencionados en este artículo

Morro Extra Desalado — 900g

Gadus morhua de Islandia

44,90€

Ver producto →

Surtido "Descubre Bacalalo"

El pack para primera compra

19,90€

Ver producto →

Ver bacalao desalado →

⭐ 4.9/5 · Envío frío 24-48h · Desde 1990 en el Mercat del Ninot

Preguntas frecuentes

¿Se puede preparar el ajoarriero con antelación?

Sí, y de hecho es uno de los platos que más mejoran con el reposo. Prepáralo el día antes, déjalo enfriar a temperatura ambiente, tápalo y guárdalo en la nevera. Al día siguiente, recaliéntalo a fuego suave en la misma cazuela con un chorrito de aceite por encima. Los sabores del sofrito se integran y se redondean con las horas de reposo, resultando en un plato aún más sabroso.

¿Con qué se acompaña tradicionalmente el ajoarriero?

El acompañamiento clásico en Navarra es pan de pueblo crujiente, simplemente para mojar en el sofrito. También funciona bien con arroz blanco, que absorbe la salsa y equilibra los sabores. Algunos restaurantes lo sirven con patatas fritas en dados o con un huevo frito encima al estilo aragonés. En versión de tapa, se presenta en cazuelita de barro individual con una rebanada de pan tostado.

¿Se puede congelar el bacalao al ajoarriero?

Sí, congela bien durante 2-3 meses si lo guardas en recipientes herméticos en porciones individuales. Para descongelarlo, pásalo a la nevera la noche anterior y recaliéntalo a fuego suave en cazuela con un chorrito de aceite de oliva. Evita descongelarlo en microondas porque el bacalao tiende a resecarse. El resultado después de congelar es muy aceptable, aunque siempre inferior al recién hecho o al de reposo en nevera de un día.

¿Qué diferencia hay entre el ajoarriero navarro y el conquense?

Son platos muy diferentes pese a compartir nombre. El navarro es un sofrito generoso de cebolla, pimientos rojos y verdes, tomate y ajo, con el bacalao desmigado integrado al final: jugoso, rojo y con textura de guiso. El conquense es un majado frío de bacalao desalado, patata cocida, ajo machacado y aceite de oliva crudo, mucho más seco y pálido, casi como una brandada o un atascaburras. Son dos tradiciones arrieras completamente distintas.

¿Se puede hacer ajoarriero con bacalao fresco?

El ajoarriero tradicional se prepara siempre con bacalao salado desalado, nunca con fresco. El proceso de salado transforma la textura del bacalao, haciéndola más firme y concentrando su sabor. Estas cualidades son esenciales para que el bacalao aguante la cocción prolongada con el sofrito sin deshacerse y para que aporte esa salinidad característica que complementa los pimientos y el tomate. Con bacalao fresco se pierde buena parte de la identidad del plato.

¿Cuánto bacalao se necesita por persona?

La proporción estándar es de 125 gramos de bacalao desalado por persona, lo que equivale a unos 500 gramos para 4 comensales. Ten en cuenta que el ajoarriero es un plato contundente donde el sofrito de verduras tiene tanto protagonismo como el bacalao, así que no necesitas una cantidad excesiva. Si quieres un plato más generoso en proteína, puedes subir a 150 gramos por persona sin alterar el equilibrio del plato.

¿Puedo usar pimientos del piquillo en lugar de asar pimientos frescos?

Por supuesto, y es una opción muy práctica que usan muchos cocineros tanto en casa como en restaurantes. Los pimientos del piquillo de bote, especialmente los de Denominación de Origen Lodosa, tienen un sabor dulce e intenso que funciona perfectamente en el ajoarriero. Te ahorras el proceso de asar, pelar y despepitar, lo que reduce el tiempo de preparación en unos 40 minutos. Escúrrelos bien antes de incorporarlos al sofrito.

¿Qué es el pimiento choricero y por qué se usa en el ajoarriero?

El pimiento choricero es un pimiento rojo seco típico del País Vasco, Navarra y La Rioja, que se cuelga en ristras para secarlo al aire. Aporta un sabor dulce, ligeramente ahumado y con una profundidad que enriquece enormemente el sofrito del ajoarriero. Se usa raspando la pulpa del interior del pimiento hidratado, descartando la piel. No es imprescindible, pero si lo encuentras, marca una diferencia notable en el resultado final del plato.

¿Qué vino marida mejor con el bacalao al ajoarriero?

El maridaje clásico y más acertado es un rosado de Navarra de garnacha, con cuerpo y frescura suficientes para equilibrar el sofrito potente del plato. Si prefieres tinto, elige un joven de Navarra o un crianza ligero de Rioja con poca madera. En blanco, un Chardonnay navarro con algo de volumen puede funcionar. Lo fundamental es evitar vinos demasiado tánicos o con mucha barrica, que competirían con la complejidad del sofrito.

¿El ajoarriero es picante?

En su versión tradicional navarra, no es picante. La guindilla cayena es un ingrediente opcional que solo se añade si el comensal lo desea. Los pimientos rojos y verdes que lleva son dulces, y el pimiento choricero tampoco aporta picor. Si quieres darle un toque de calor, añade la guindilla entera (sin romperla) al sofrito y retírala antes de servir para un picor suave y controlable.

¿Puedo hacer ajoarriero en olla lenta o Crock-Pot?

Sí, el ajoarriero se adapta muy bien a la cocción en olla lenta. Sofríe la cebolla y el ajo en sartén primero, y luego transfiere todo a la olla lenta con los pimientos, el tomate y el pimiento choricero. Cocina en modo bajo durante 4-5 horas. Añade el bacalao desmigado en la última hora para que no se reseque. El resultado es un sofrito especialmente integrado y profundo, aunque pierdes el tostado del fondo de cazuela que aporta matices extra.

¿Cuántas calorías tiene una ración de ajoarriero?

Una ración estándar aporta entre 380 y 420 kilocalorías, dependiendo de la cantidad de aceite de oliva utilizado en el sofrito. Es un plato con un perfil nutricional bastante equilibrado: buena cantidad de proteínas del bacalao, grasas saludables del aceite de oliva y un aporte notable de vitaminas, especialmente vitamina C de los pimientos. Si buscas aligerarlo, reduce ligeramente la cantidad de aceite y aumenta la proporción de verduras.


Guías relacionadas

Para un ajoarriero auténtico necesitas bacalao de calidad. Descubre nuestro bacalao desalado premium y bacalao salado de origen nórdico en Bacalalo, tu tienda de confianza desde 1990.

Maria José Sáez Pastor

Maria José Sáez Pastor

Cocina & Recetas del Mar

Experta en cocina y recetas de productos del mar. Apasionada por la gastronomía mediterránea, desarrolla y adapta recetas tradicionales y creativas con bacalao, anchoas, mariscos y conservas gourmet.

Conoce nuestra historia →
Listado de productosPuedes ver los productos que tenemos en nuestra tienda
Surtido "Pulpo & Bacalao" - envase y embalaje premium
Filetes de anchoa del Cantábrico "00" Premium - detalle del producto
Precio normalDesde 38,90 € Precio unitario77,80 € / kg
Rating: 4.6 out of 5
Anchoas del Cantábrico "0" Selección Gourmet
Surtido "Todo el Mar en Casa" - presentación y formato
Morro Extra de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g - detalle del producto
Precio normal 24,97 € Precio rebajado25,95 € Precio unitario49,94 € / kg
Rating: 5.0 out of 5
Morro Extra de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g
-4%
30gr
Caviar Beluga Iraní 000 Calidad Premium - detalle del producto
Precio normalRebajado desde 90,00 €
No hay reseñas
Caviar Beluga Imperial Iraní 00
Hasta -42%
Default Title
Lomitos de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g - detalle del producto
Precio normal 21,45 € Precio rebajado22,95 € Precio unitario42,90 € / kg
Rating: 5.0 out of 5
Lomitos de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g
-7%

Artículos relacionados