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Los platos preparados de bacalao de Bacalalo son elaboraciones de obrador listas para calentar y servir: brandada, croquetas, esqueixada, bacalao guisado y otras recetas tradicionales hechas con el mismo bacalao y los mismos derivados que vendemos al peso. La idea es sencilla: que disfrutes de un plato de calidad de bacallaneria —el que cuesta horas de desalado, emulsión o bechamel— sin pasar tú por la cocina. Aquí te explicamos qué son exactamente estos platos, en qué se diferencian de los ultraprocesados del supermercado, cómo terminarlos en casa para que sepan a recién hechos y cómo conservarlos con seguridad.
Qué son los platos preparados de bacalao
Son recetas ya elaboradas que solo necesitan un calentado o un emplatado antes de comer. No son ingredientes ni semielaborados: son el plato terminado. En esta colección encontrarás básicamente cuatro familias:
- Brandada de bacalao: la emulsión cremosa de bacalao desmigado, aceite y, en su versión catalana, patata. Untable o gratinada.
- Croquetas de bacalao: bechamel con bacalao desmigado, rebozadas y listas para freír o hacer al horno/airfryer.
- Esqueixada: la ensalada catalana de bacalao crudo desalado, tomate, cebolla y aceitunas. Fría, lista para servir.
- Guisos y elaboraciones calientes: bacalao guisado con patatas, bacalao en salsa y otras recetas tradicionales para calentar.
Todas parten del mismo producto que trabajamos en la tienda: bacalao del que controlamos punto de sal, corte y procedencia. Eso es lo que las distingue de un plato preparado industrial cualquiera.
La ventaja real: calidad de obrador sin cocinar
Hacer bien estos platos en casa lleva tiempo y técnica. Una brandada bien emulsionada exige desalar el bacalao 24-48 horas y montar la emulsión sin que se corte. Unas croquetas cremosas dependen de una bechamel en su punto y un rebozado crujiente. La esqueixada necesita un bacalao desalado correctamente para comerse crudo con seguridad. Comprar el plato ya elaborado te ahorra ese trabajo y, sobre todo, te garantiza el resultado: la misma receta que harías tú, pero hecha por quien la repite cada día con producto de bacallaneria. Ventaja doble —tiempo y consistencia— sin renunciar al sabor casero.
Cómo terminar cada plato en casa
Estos platos llegan elaborados, pero el último paso lo das tú. Hazlo bien y sabrán a recién hechos:
- Brandada: para untar, atemperar; para gratinar, al horno a 200 ºC unos 8-10 minutos hasta que dore la superficie. Aprende a sacarle partido en nuestra guía de brandada de bacalao: técnica y 5 formas de usarla.
- Croquetas: fritura en abundante aceite a 180 ºC hasta dorar, o airfryer. Tienes los tiempos exactos en croquetas de bacalao en airfryer.
- Esqueixada: se sirve fría, directamente. Solo aliñar con un buen aceite de oliva virgen extra antes de llevar a mesa.
- Guisos: calentar a fuego suave, sin hervir fuerte, para que el bacalao no se reseque ni se deshaga.
Brandada de bacalao lista para servir
La brandada es nuestro plato preparado estrella: cremosa, intensa y versátil. Sirve como untable sobre tostada, como relleno de pimientos del piquillo, como base de canapés o gratinada al horno. Si quieres entender de dónde viene y cómo se hace bien, lee brandada de bacalao: receta clásica y trucos de emulsión y la versión más arraigada en nuestra zona, la brandada tradicional catalana. La nuestra parte de bacalao desmigado bien desalado, que es lo que marca su textura.
Esqueixada: ensalada catalana lista para mesa
La esqueixada de bacalao es el plato preparado más fresco de la colección: bacalao crudo desalado y desmigado a mano, con tomate, cebolla, aceitunas y un buen aceite. Es ideal para verano y para quien busca algo ligero sin renunciar al sabor del bacalao. Como se come crudo, el desalado y el tratamiento de frío son críticos: nosotros partimos de bacalao desalado en su punto. Si quieres conocer la receta completa, tienes la guía de la esqueixada catalana.
Croquetas de bacalao: bechamel de obrador
Las croquetas de bacalao dependen de dos cosas: una bechamel cremosa y un bacalao desmigado bien repartido. Las nuestras llegan rebozadas y listas para freír o terminar en airfryer. Si te interesa el detalle técnico —proporciones, punto de bechamel y rebozado—, lee croquetas de bacalao perfectas o la receta casera cremosa. Parten de nuestro bacalao desmigado y derivados.
Bacalao guisado y elaboraciones calientes
Para quien busca plato de cuchara, el bacalao guisado con patatas y verduras es reconfortante y completo, listo para calentar. Mantén el calor suave para que el bacalao quede entero y jugoso. Tienes la versión casera explicada en bacalao guisado: receta reconfortante con patatas y verduras. Es la opción perfecta para un día de diario sin tiempo de cocinar pero con ganas de un plato de verdad.
Ingredientes y artesanía: qué llevan de verdad
La diferencia entre un plato preparado de bacallaneria y uno de supermercado está en la lista de ingredientes. Los nuestros llevan bacalao de verdad como ingrediente principal, aceite de oliva, patata, leche o verduras según la receta, y poco más. Sin proteínas añadidas para abaratar, sin exceso de almidones ni potenciadores para disimular la falta de producto. Cuando un plato de bacalao se hace con buen bacalao desalado en su punto, no necesita trucos: el sabor lo pone la materia prima.
Diferencia con los ultraprocesados industriales
Un plato preparado industrial y uno de obrador pueden parecer lo mismo en la estantería, pero no lo son. Fíjate en estas diferencias:
- Proporción de bacalao: en lo industrial el bacalao suele ser minoritario; en el de obrador es el protagonista.
- Aditivos: menos estabilizantes, aromas y potenciadores en el artesano.
- Punto de sal: controlado a partir de un desalado real, no corregido a base de sal añadida.
- Trazabilidad: sabemos de qué bacalao y de qué corte sale cada plato.
No es marketing: son factores verificables leyendo la etiqueta y probando el plato. Esa es la promesa de una bacallaneria desde 1990.
Conservación: frío, congelado y caducidad
Los platos preparados de bacalao son productos frescos o congelados, no conservas a temperatura ambiente. Por eso la cadena de frío manda:
- Refrigerados: mantener entre 0 y 4 ºC y consumir dentro de la fecha indicada. La esqueixada y la brandada fresca son de consumo rápido.
- Congelados: croquetas y guisos aguantan bien la congelación. Descongela en frigorífico, nunca a temperatura ambiente.
- Una vez abierto o calentado: consumir en el día y no recongelar.
Respetar el frío no es un detalle: es lo que garantiza que el plato llegue y se conserve en las mismas condiciones en que salió del obrador.
Ocasiones: del aperitivo al plato de diario
Estos platos resuelven situaciones muy distintas. La brandada y las croquetas son perfectas para aperitivo, picoteo o entrante cuando tienes invitados y poco tiempo. La esqueixada funciona como entrante fresco de verano o comida ligera. El bacalao guisado es plato único de diario. Para fiestas y reuniones, la brandada da mucho juego en canapés: tienes 15 ideas en brandada de bacalao para aperitivo. Un mismo producto, muchas mesas.
Envío refrigerado: cómo llega a tu casa
Al tratarse de platos frescos y congelados, los enviamos con transporte refrigerado y embalaje isotérmico para mantener la temperatura durante todo el trayecto. El objetivo es que el plato llegue en las mismas condiciones en que salió del obrador, listo para guardar en frío o terminar en casa. Si tienes dudas sobre plazos o zonas de entrega, consúltanos antes de comprar: preferimos que el producto llegue perfecto a que llegue rápido.
Por qué comprar tus platos preparados en Bacalalo
Porque partimos del mismo bacalao que vendemos al peso, controlado en origen, corte y punto de sal desde 1990 en el Mercat del Ninot. No improvisamos recetas para rellenar catálogo: elaboramos las que dominamos con producto de bacallaneria, no con bacalao de relleno. Compras tiempo y tranquilidad sin renunciar al sabor de un plato hecho con criterio.
Guías y recetas
- Brandada de bacalao: receta clásica y trucos de emulsión
- Esqueixada de bacalao: la ensalada catalana paso a paso
- Croquetas de bacalao perfectas: proporciones y bechamel
- Bacalao guisado con patatas y verduras
- Brandada de bacalao: técnica y 5 formas de usarla
- Brandada de bacalao para aperitivo: 15 ideas
Preguntas Frecuentes
Ofrecemos las recetas tradicionales más emblemáticas: Bacalao al Pil-Pil, Bacalao a la Vizcaína, Bacalao al Horno con Patatas, Brandada de Bacalao, Esqueixada, Kokotxas en Salsa Verde, Callos de Bacalao Guisados, y Arroz Caldoso con Bacalao.
Todos están elaborados con bacalao Premium Gadus morhua Extra, siguiendo recetas tradicionales artesanales sin conservantes artificiales. Disponibilidad según temporada - consulta catálogo actualizado en nuestra web.
Los platos en salsa (pil-pil, vizcaína) se calientan al baño maría (5-7 min) o microondas (3-4 min a potencia media). Los platos en bandeja (bacalao al horno) se hornean a 180°C durante 12-15 minutos.
Cada plato incluye instrucciones específicas en el envase. Los platos fríos (esqueixada, brandada) pueden consumirse directamente del frigorífico o atemperados 15-20 minutos.
Los platos envasados al vacío duran 7-15 días refrigerados a 2-4°C, según el producto específico (consulta fecha de consumo preferente en el envase). Una vez abiertos, consúmelos en 24-48 horas guardados en recipiente hermético.
También pueden congelarse hasta 3 meses sin pérdida de calidad. Descongela lentamente en frigorífico 12-24 horas antes de calentar.
Los precios oscilan entre €8-18 por ración individual según el plato y complejidad. Un Bacalao al Pil-Pil individual cuesta aproximadamente €12-14. Un Bacalao a la Vizcaína €13-15. Brandada o Esqueixada €8-10.
Considerando que están elaborados con bacalao Premium Gadus morhua y recetas artesanales, el precio es muy competitivo frente a restaurantes (donde un pil-pil cuesta €18-25) y superior en calidad a precocinados industriales.
Son platos elaborados artesanalmente en pequeños lotes siguiendo recetas tradicionales, con el mismo bacalao Premium que vendemos en mostrador y sin conservantes artificiales. No son precocinados industriales de producción masiva.
La elaboración la supervisan cocineros con experiencia en gastronomía vasca y catalana tradicional, utilizando técnicas auténticas (pil-pil ligado a mano, pimientos choriceros reales en la vizcaína). El resultado es calidad de restaurante.
Cada plato especifica ingredientes en el envase. El pil-pil lleva: bacalao desalado, aceite de oliva virgen extra, ajo, guindilla. La vizcaína: bacalao, pimientos choriceros, cebolla, tomate, aceite de oliva. El bacalao al horno: bacalao, patatas, cebolla, aceite, perejil.
Todos los ingredientes son de máxima calidad: AOVE español, verduras frescas, sin colorantes ni saborizantes químicos. Lista completa de ingredientes y alérgenos disponible en cada producto.