Resumen: Esta es la guía definitiva de croquetas de bacalao: receta paso a paso con proporciones exactas de bechamel, el truco para que queden cremosas por dentro y crujientes por fuera, tabla escalable para 20, 40 o 60 unidades, 5 variantes regionales (valenciana con patata, portuguesa, sin bechamel, con gambas, Thermomix), técnica profesional de rebozado y fritura, congelación perfecta, errores comunes resueltos y 12 preguntas frecuentes. Todo lo que necesitas en un solo artículo.
Contenido
- Las croquetas de bacalao: de la cocina de la abuela a plato de autor
- Qué bacalao elegir para croquetas perfectas
- La bechamel perfecta para croquetas de bacalao
- Tabla de proporciones exactas: para 20, 40 y 60 croquetas
- Receta definitiva paso a paso
- Trucos de rebozado y fritura profesional
- Croquetas de bacalao con patata (valenciana)
- Croquetas de bacalao portuguesas (pastéis de bacalhau)
- Croquetas de bacalao sin bechamel
- Croquetas de bacalao con gambas
- Croquetas de bacalao en Thermomix
- Tabla comparativa de variantes
- Cómo congelar croquetas de bacalao
- Errores comunes y cómo solucionarlos
- Maridaje y acompañamiento
- Preguntas frecuentes
Croquetas de Bacalao: La Receta Cremosa Definitiva
Las croquetas de bacalao son una de las tapas más buscadas en España: más de 5.400 personas las buscan cada mes en Google. Y sin embargo, la mayoría de recetas online repiten los mismos errores: proporciones vagas, bechameles que saben a harina y masas que se abren al freír. Esta guía existe para acabar con eso.
Aquí encontrarás la receta completa con proporciones al gramo, el truco de cocción que transforma una bechamel correcta en una bechamel memorable, cinco variantes regionales (incluidas las valencianas con patata, las portuguesas sin bechamel y la versión Thermomix), técnica profesional de rebozado y fritura, y respuesta a todas las dudas que surgen al hacerlas. Todo lo que estaba disperso en cinco páginas, reunido en una sola guía que puedes seguir de principio a fin.
Las croquetas de bacalao: de la cocina de la abuela a plato de autor
La croqueta llega a España desde Francia en el siglo XIX, pero el bacalao ya estaba en nuestras cocinas desde hacía siglos. El cruce era inevitable: un pescado barato, conservable y lleno de sabor, envuelto en una bechamel espesa y frito hasta dorar. Las croquetas de bacalao de la abuela no tenían receta escrita. Se hacían con las migas sobrantes del cocido, con el bacalao que quedaba del viernes, con la leche que había que gastar.
Lo que empezó como cocina de aprovechamiento se convirtió en tradición y después en alta cocina. Hoy, chefs como Arguiñano, Martín Berasategui o Dabiz Muñoz sirven sus propias versiones, y cada comunidad tiene su interpretación: las valencianas llevan patata, las portuguesas prescinden de bechamel, las vascas son pequeñas y cremosas. Lo que las une es que todas dependen de una buena materia prima y de una técnica precisa.
La diferencia entre una croqueta olvidable y una que te hace cerrar los ojos está en tres cosas: la calidad del bacalao, la consistencia de la bechamel y la temperatura de fritura. Las tres son controlables. Vamos a dominarlas.
Qué bacalao elegir para croquetas perfectas
No cualquier corte sirve. Para croquetas necesitas bacalao que se desmigue fácilmente, que no tenga espinas y que aporte sabor sin dominar la bechamel. Estas son tus opciones, ordenadas de mejor a peor para croquetas:
- Bacalao desmigado desalado: la opción ideal. Viene listo, sin espinas, con sal controlada. Lo incorporas directamente a la bechamel sin trabajo previo. Es el que usan los profesionales cuando hacen tandas grandes.
- Migas de bacalao seco: económico y en formato perfecto. Solo necesita desalado previo (24-48 h en agua fría, cambiando cada 8 h) y un escurrido a conciencia antes de incorporar.
- Cola de bacalao desalada: buena alternativa porque se desmiga con facilidad. Tiene menos grosor que el lomo, lo que es una ventaja aquí: las fibras finas se integran mejor en la bechamel.
- Lomo grueso: demasiada estructura para croquetas. Guárdalo para platos donde sea protagonista visible: pil pil, salsa verde o gratinado.
Regla de oro: sea cual sea el corte, el bacalao debe estar bien escurrido y seco antes de incorporarlo a la bechamel. Presiona con papel de cocina hasta que no suelte una gota. El agua sobrante es el primer enemigo de una masa firme.
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La bechamel perfecta para croquetas de bacalao
La bechamel de croqueta no es una bechamel normal. La de lasaña, gratinados o canelones es fluida; la de croqueta debe ser densa, casi pastosa en caliente, para que al enfriar se convierta en una masa moldeable. Si tu masa no se deja formar es porque la bechamel está mal proporcionada.
El truco que marca la diferencia no está en las proporciones (que son importantes), sino en el tiempo de cocción. La mayoría de recetas dicen "cocinar unos minutos removiendo". Eso es insuficiente. La bechamel de croqueta necesita mínimo 15 minutos de cocción a fuego medio-bajo después de incorporar toda la leche. En esos 15 minutos suceden dos cosas críticas:
- El almidón se cocina por completo, eliminando cualquier sabor a harina cruda. Ese regusto harinoso que arruina tantas croquetas desaparece a partir del minuto 12.
- La bechamel pierde humedad de forma controlada, alcanzando la consistencia exacta sin necesidad de añadir más harina (que siempre empeora la textura).
Sabrás que está lista cuando al pasar la cuchara de madera por el centro de la cacerola, la bechamel se abre y tarda 3-4 segundos en volver a juntarse. Ese es el punto perfecto.
Tabla de proporciones exactas: para 20, 40 y 60 croquetas
Estas proporciones están calculadas para croquetas de tamaño estándar (unos 30 g cada una). Si las haces más grandes tipo "croquetón", reduce el número por tanda.
| Ingrediente | 20 croquetas | 40 croquetas | 60 croquetas |
|---|---|---|---|
| Mantequilla | 55 g | 110 g | 165 g |
| Harina de trigo | 55 g | 110 g | 165 g |
| Leche entera | 500 ml | 1.000 ml | 1.500 ml |
| Bacalao desmigado | 100 g | 200 g | 300 g |
| Cebolla | ½ mediana | 1 mediana | 1½ mediana |
| Aceite de oliva | 2 cuch. | 3 cuch. | 4 cuch. |
| Nuez moscada | 1 pizca | ¼ cucharadita | ½ cucharadita |
| Huevos (rebozar) | 2 | 3 | 4 |
| Pan rallado (rebozar) | 150 g | 250 g | 350 g |
Nota sobre la sal: el bacalao desalado ya aporta salinidad. Prueba la bechamel después de incorporar el pescado antes de añadir sal. En la mayoría de casos, con una pizca de pimienta blanca y nuez moscada es suficiente.
Receta definitiva paso a paso
Esta receta produce 40 croquetas de bacalao cremosas con el equilibrio perfecto entre sabor a pescado y untuosidad de bechamel. Tiempo total: 30 minutos de cocina + 4 horas de reposo + 15 minutos de formado y fritura.
Ingredientes
- 110 g de mantequilla sin sal
- 110 g de harina de trigo
- 1 litro de leche entera a temperatura ambiente
- 200 g de bacalao desmigado (ya desalado y bien escurrido)
- 1 cebolla mediana, picada muy fina
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Nuez moscada recién rallada, pimienta blanca
- 3 huevos batidos + 250 g de pan rallado fino (para rebozar)
- Aceite de girasol alto oleico para freír (1 litro mínimo)
Elaboración
- Prepara el bacalao. Si usas bacalao seco, desálalo 24-48 horas en agua fría cambiando cada 8 horas. Escúrrelo, sécalo con papel de cocina y desmígalo a mano retirando cualquier espina. Debes obtener migas finas, no trozos grandes. Si usas bacalao desalado desmigado, solo necesitas escurrirlo y secarlo bien.
- Pocha la cebolla. En una cacerola amplia, calienta el aceite de oliva a fuego medio-bajo. Añade la cebolla picada muy fina y cocina 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté transparente y dulce. No debe coger color.
- Sofríe el bacalao. Sube ligeramente el fuego y añade el bacalao desmigado a la cebolla. Cocina 3-4 minutos removiendo para que pierda toda la humedad residual y se integre con la cebolla. Verás cómo la sartén se seca: eso es exactamente lo que buscas.
- Haz el roux. Añade la mantequilla en trozos. Cuando se derrita, incorpora la harina de golpe y remueve enérgicamente con cuchara de madera durante 2 minutos. El roux debe oler a galleta, no a crudo. Todo el conjunto debe estar bien integrado.
- Incorpora la leche en tres tandas. Vierte un tercio de la leche y bate con varillas sin parar hasta que se absorba completamente y no queden grumos. Repite con el segundo tercio y después con el último. Las varillas son imprescindibles: la cuchara de madera no elimina grumos.
- Cocina 15 minutos. Aquí está el truco. Baja el fuego a medio-bajo y cocina removiendo con frecuencia durante 15 minutos completos. La bechamel pasará de líquida a espesa gradualmente. Sabrás que está lista cuando al trazar una línea con la cuchara en el fondo de la cacerola, la masa tarda 3-4 segundos en cerrarse.
- Rectifica de sabor. Añade nuez moscada rallada y pimienta blanca. Prueba antes de salar: el bacalao ya aporta sal. Si necesita más, añade muy poca.
- Vierte y enfría. Transfiere la masa a una fuente amplia (cuanto más extendida, más rápido enfriará). Cubre con film transparente tocando la superficie para evitar que se forme costra. Deja enfriar a temperatura ambiente 30 minutos y después pasa a la nevera un mínimo de 4 horas (ideal toda la noche).
- Forma las croquetas. Con las manos ligeramente húmedas o aceitadas, toma porciones de unos 30 g y dales forma ovalada o cilíndrica. No las trabajes demasiado: cuanto menos manipules la masa, más cremosa quedará la croqueta frita.
- Reboza en doble pase. Pasa cada croqueta por huevo batido, luego por pan rallado, de nuevo por huevo y de nuevo por pan rallado. El doble rebozado crea una coraza que impide que se abran al freír y mantiene el interior fundente.
Trucos de rebozado y fritura profesional
El rebozado y la fritura son donde más croquetas se arruinan. Puedes tener la mejor bechamel del mundo, pero si fallas aquí, el resultado será mediocre. Estos son los principios que aplican los cocineros profesionales:
Rebozado
- Doble rebozado siempre. Huevo → pan rallado → huevo → pan rallado. El primer pase sella, el segundo protege. La diferencia de textura entre rebozado simple y doble es abismal.
- Pan rallado fino, no grueso. El pan rallado tipo japonés (panko) queda bien en otros platos, pero para la croqueta española tradicional el pan rallado fino y regular da mejor sellado y un crujiente más uniforme.
- Cubre cada milímetro. Un solo hueco en el rebozado y la croqueta se abrirá al freír. Presta especial atención a las puntas y los extremos.
- Deja reposar 15 minutos tras rebozar. Antes de freír, deja las croquetas rebozadas en una bandeja durante 15 minutos. El rebozado se adhiere mejor y no se despega al contactar con el aceite.
Fritura
- Temperatura exacta: 180 °C. Por debajo de 170 °C, la croqueta absorbe aceite y queda aceitosa. Por encima de 190 °C, el exterior se quema antes de que el interior se caliente. Usa termómetro de cocina.
- Aceite abundante. Las croquetas deben flotar en el aceite, no tocar el fondo. Mínimo 4-5 cm de profundidad.
- Máximo 4-5 croquetas por tanda. Si echas demasiadas, la temperatura del aceite cae en picado y el resultado es croquetas blandas y aceitosas.
- 2-3 minutos por tanda. Cuando estén doradas de forma uniforme, retira y escurre sobre papel absorbente. No las pinches para comprobar: el agujero dejará escapar la bechamel fundida.
- Aceite de girasol alto oleico: punto de humo alto, sabor neutro, precio razonable. El aceite de oliva virgen extra aporta un sabor pronunciado que puede competir con el bacalao.
Croquetas de bacalao con patata (valenciana)
Las croquetas de bacalao con patatas son la versión emblemática de la Comunidad Valenciana. A diferencia de las croquetas clásicas de bechamel, aquí la base es una masa de patata cocida que envuelve el bacalao, creando una textura más densa y un sabor más rústico. Es la receta que encontrarás en los bares de la huerta valenciana durante la Cuaresma.
Diferencias clave con la receta clásica
- Sin bechamel. La base es patata cocida y chafada, no roux con leche.
- Más rústicas. La textura interior es firme, no cremosa-fundente.
- Con huevo en la masa. Se añade yema de huevo para ligar, ya que no hay bechamel que haga de pegamento.
Ingredientes (para 30 unidades)
- 500 g de patatas (monalisa o similar, harinosas)
- 200 g de bacalao desmigado desalado
- 2 dientes de ajo picados
- 1 huevo entero + 1 yema
- Perejil fresco picado
- Sal y pimienta blanca
Cuece las patatas con piel, pélalas calientes, cháfalas con tenedor (no tritures: las fibras de patata aportan estructura). Mezcla con el bacalao desmigado previamente pochado con ajo, el huevo, la yema y el perejil. Forma, reboza y fríe como las clásicas.
Croquetas de bacalao portuguesas (pastéis de bacalhau)
Las croquetas de bacalao portuguesas, o pastéis de bacalhau, son un monumento gastronómico del país vecino. La diferencia fundamental con las españolas es que llevan patata en vez de bechamel y se forman con una cuchara para obtener esa forma ovalada irregular que las hace inconfundibles.
Ingredientes (para 25 pastéis)
- 400 g de patata harinosa
- 300 g de bacalao desalado desmigado
- 3 huevos
- 1 cebolla pequeña rallada
- Perejil fresco
- Pimienta negra
La clave está en mezclar la patata caliente con el bacalao crudo desmigado, los huevos uno a uno, la cebolla y el perejil, hasta obtener una masa homogénea pero con textura. Se forman quenelles con dos cucharas y se fríen directamente, sin rebozado. El resultado es un exterior dorado irregular con un interior donde la patata y el bacalao se funden.
Croquetas de bacalao sin bechamel
Las croquetas de bacalao sin bechamel son la versión más ligera y la más parecida a la receta original mediterránea anterior a la influencia francesa. Son básicamente buñuelos de bacalao en forma de croqueta.
Ingredientes (para 25 unidades)
- 250 g de bacalao desalado desmigado
- 300 g de patata cocida chafada
- 2 huevos
- 2 cucharadas de harina
- 1 diente de ajo
- Perejil, pimienta
La harina solo actúa como ligante, no como base de bechamel. La proporción patata-bacalao es de 1,2:1 (más patata que bacalao, pero no mucho más). Son más digestivas, aptas para intolerantes a la lactosa y con un sabor a bacalao más pronunciado porque no hay leche ni mantequilla que lo suavicen.
Croquetas de bacalao con gambas
La combinación de bacalao y gambas crea una croqueta con doble identidad marina: la profundidad del bacalao con la dulzura de la gamba. Es una versión que encontrarás en marisquerías y restaurantes de cocina moderna.
Adaptación sobre la receta base
- Reduce el bacalao a 120 g y añade 100 g de gambas peladas y troceadas.
- Infusiona la leche con las cabezas y cáscaras de las gambas durante 20 minutos a fuego bajo. Cuela antes de usar. Esto multiplica el sabor marino sin añadir ingredientes artificiales.
- Sofríe las gambas junto con el bacalao y la cebolla antes de hacer el roux.
- Añade una cucharadita de pimentón de la Vera dulce al roux para potenciar el color coral.
El resultado es una croqueta con el interior rosado por el bisque natural de las gambas, más compleja en sabor que las de solo bacalao.
Croquetas de bacalao en Thermomix
La Thermomix simplifica enormemente el proceso de la bechamel porque mantiene temperatura constante y remueve sola, eliminando los dos problemas más comunes: los grumos y la falta de cocción.
Proceso en Thermomix
- Pochado de cebolla: cebolla troceada, 8 min / varoma / vel. 4. Añade aceite a mitad.
- Incorpora bacalao: 3 min / varoma / vel. 3.
- Roux: añade mantequilla + harina. 3 min / 90 °C / vel. 4.
- Leche: vierte la leche, nuez moscada y pimienta. 15 min / 90 °C / vel. 4. Este es el tiempo clave: no lo reduzcas.
- Vierte en fuente, cubre con film y enfría como en la receta base.
Las proporciones son exactamente las mismas de la tabla. La Thermomix no cambia los ingredientes, solo automatiza la técnica. La masa resultante es indistinguible de la hecha a mano.
Tabla comparativa de variantes
| Variante | Base | Dificultad | Textura interior | Sin lactosa | Región |
|---|---|---|---|---|---|
| Clásica (bechamel) | Bechamel espesa | Media | Cremosa, fundente | No | Toda España |
| Valenciana (con patata) | Patata chafada | Fácil | Firme, rústica | Sí | C. Valenciana |
| Portuguesa (pastéis) | Patata + huevo | Fácil | Densa, irregular | Sí | Portugal |
| Sin bechamel | Patata + harina | Fácil | Ligera, seca | Sí | Mediterráneo |
| Con gambas | Bechamel + bisque | Alta | Cremosa, rosada | No | Moderna |
| Thermomix | Bechamel (auto) | Baja | Cremosa, fundente | No | Toda España |
Cómo congelar croquetas de bacalao
Las croquetas de bacalao se congelan excepcionalmente bien. De hecho, muchos cocineros profesionales aseguran que las croquetas fritas desde congelado quedan mejor que las recién formadas, porque el contraste térmico entre el interior frío y el aceite caliente maximiza el crujiente exterior sin sobrecocinar el interior.
Método correcto de congelación
- Forma y reboza todas las croquetas. No congeles masa sin rebozar.
- Colócalas en bandeja forrada con papel de horno, separadas 1-2 cm entre sí. Que no se toquen.
- Congela en bandeja abierta durante 2-3 horas hasta que estén completamente firmes.
- Transfiere a bolsas herméticas de congelación. Extrae todo el aire. Etiqueta con fecha y contenido.
Fritura desde congelado
- Directamente del congelador al aceite. Nunca descongeles antes: la masa absorbe humedad y el rebozado se reblandece.
- Baja la temperatura a 170 °C (10 grados menos que las frescas).
- Fríe 4-5 minutos en vez de 2-3, para que el interior se caliente por completo.
- Duración en congelador: hasta 3 meses sin pérdida de calidad apreciable.
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Errores comunes y cómo solucionarlos
Estos son los problemas que más se repiten al hacer croquetas de bacalao, con su diagnóstico y solución:
- La masa queda demasiado líquida y no se puede formar. Causa: poca harina, poco tiempo de cocción, o bacalao con exceso de agua. Solución: si ya has hecho la bechamel, devuélvela al fuego 5 minutos más. Para la próxima vez, seca el bacalao a conciencia y respeta los 15 minutos de cocción.
- Las croquetas se abren al freír. Causa: masa caliente al formar, rebozado incompleto, o aceite demasiado caliente. Solución: asegura 4 horas de nevera, haz doble rebozado cubriendo cada milímetro, y mantén el aceite a 180 °C exactos.
- La bechamel sabe a harina cruda. Causa: cocción insuficiente. Solución: a partir de que toda la leche esté incorporada, cocina mínimo 15 minutos sin atajos. El sabor a harina desaparece a partir del minuto 12.
- Croquetas aceitosas. Causa: aceite a temperatura baja o demasiadas croquetas a la vez. Solución: usa termómetro (180 °C), no superes 4-5 croquetas por tanda, y escurre sobre rejilla en vez de papel.
- Interior seco, no cremoso. Causa: exceso de harina en la bechamel o fritura demasiado larga. Solución: respeta la proporción 110 g harina por litro de leche y saca las croquetas en cuanto estén doradas (2-3 minutos).
- Sabor a bacalao demasiado intenso. Causa: bacalao mal desalado o proporción excesiva. Solución: aumenta el tiempo de desalado a 48 horas y respeta la proporción de 200 g de bacalao por litro de leche. Si el sabor sigue siendo fuerte, reduce a 150 g y compénsalo con más cebolla pochada.
- Se deshacen al sacarlas del aceite. Causa: la masa se ha sobrecalentado internamente. Solución: no prolongues la fritura más allá de 3 minutos y déjalas reposar 1 minuto en la rejilla antes de servirlas. La croqueta se asienta al reposar.
Maridaje y acompañamiento
Las croquetas de bacalao son versátiles en la mesa: sirven como tapa, entrante o plato principal con guarnición. Estos son los acompañamientos y bebidas que mejor funcionan:
Para beber
- Albariño: su acidez y notas cítricas cortan la grasa de la fritura y complementan el sabor marino. Maridaje clásico infalible.
- Verdejo: más herbal y con cuerpo medio, funciona especialmente bien con las croquetas de bacalao con gambas.
- Cerveza tipo pilsner o lager: fría y con gas, limpia el paladar entre bocado y bocado. La opción del bar de toda la vida.
- Fino o manzanilla: para los que buscan una experiencia gastronómica más intensa. La salinidad del vino se funde con la del bacalao.
Para acompañar
- Ensalada verde aliñada con limón: el contraste de frescor y acidez equilibra la contundencia de la croqueta frita.
- Pimientos del piquillo asados: dulzor y textura suave que complementan sin competir.
- Alioli casero: la combinación de ajo y aceite de oliva con el bacalao es un clásico mediterráneo.
- Salsa de tomate casera: si servimos las croquetas como plato principal para niños, es la guarnición que más éxito tiene.
Para una cena completa con bacalao, puedes combinar las croquetas como entrante con un plato principal de bacalao con patatas al horno o un bacalao a la bilbaína.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántas croquetas de bacalao se calculan por persona?
Como tapa o entrante, 4-5 croquetas por persona. Como plato principal acompañado de ensalada, entre 8 y 10 unidades. Las croquetas de bacalao con patata son más saciantes, por lo que puedes reducir a 3-4 como tapa.
¿Puedo hacer la bechamel de croquetas de bacalao con aceite de oliva en vez de mantequilla?
Sí, puedes sustituir la mantequilla por la misma cantidad de aceite de oliva virgen extra suave. El resultado es una bechamel algo menos cremosa pero perfectamente válida, y apta para intolerantes a la lactosa si usas también bebida de avena en vez de leche. Ten en cuenta que el aceite de oliva intenso puede competir con el sabor del bacalao; elige un arbequina suave.
¿Se pueden hacer croquetas de bacalao al horno?
Se puede, pero el resultado no es comparable a la fritura. Precalienta a 200 °C, coloca las croquetas rebozadas en bandeja con papel de horno, pulveriza con aceite y hornea 20-25 minutos dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedan más secas y sin el crujiente envolvente de la fritura. Es una alternativa válida si evitas las frituras, pero no es la croqueta tradicional.
¿Cuánto dura la masa de croquetas de bacalao en la nevera?
La masa cruda se conserva bien en la nevera hasta 48 horas cubierta con film tocando la superficie. A partir del tercer día puede desarrollar olores no deseados por la presencia del pescado. Si no vas a formar las croquetas en 2 días, es mejor congelar la masa ya formada y rebozada.
¿Qué diferencia hay entre croquetas de bacalao y buñuelos de bacalao?
La diferencia principal es la base: las croquetas llevan bechamel espesa (harina + mantequilla + leche cocida), mientras que los buñuelos de bacalao llevan una masa ligera de harina, huevo y agua, más parecida a una pasta choux. Las croquetas se forman, rebosan y fríen; los buñuelos se echan a cucharadas en el aceite. La textura final es muy diferente: la croqueta es cremosa por dentro, el buñuelo es más aireado y esponjoso.
¿Puedo usar bacalao congelado para hacer croquetas?
Sí, el bacalao congelado funciona perfectamente para croquetas. Descongélalo en la nevera durante la noche, escúrrelo muy bien y sécalo con papel de cocina antes de desmigarlo. El exceso de agua de la descongelación es el único riesgo: si no lo secas a conciencia, la bechamel quedará demasiado líquida.
¿Cómo se hacen las croquetas de bacalao de Arguiñano?
La receta de Karlos Arguiñano sigue la técnica clásica de bechamel con bacalao desmigado, pero añade su toque personal: pocha la cebolla con el bacalao antes de hacer el roux, infusiona la leche con una hoja de laurel (que retira antes de espesar) y siempre remarca la importancia de cocinar la bechamel durante tiempo suficiente. Sus proporciones son similares a las de esta receta: 80-100 g de harina y mantequilla por 750 ml-1 litro de leche.
¿Se pueden hacer croquetas de bacalao sin gluten?
Sí. Sustituye la harina de trigo por harina de arroz o almidón de maíz (mismas proporciones). Para el rebozado, usa harina de arroz para enharinar, huevo batido y pan rallado sin gluten certificado. La bechamel con harina de arroz espesa de forma diferente: vigila que no quede demasiado elástica y ajusta la cantidad si es necesario.
¿Por qué mis croquetas de bacalao quedan secas por dentro?
Las croquetas secas son resultado de uno de estos tres errores: demasiada harina en la bechamel (superar los 110 g por litro), sobrecocer la bechamel hasta que pierde toda la humedad, o freír demasiado tiempo a temperatura alta. Respeta las proporciones de la tabla, vigila la prueba de la cuchara (3-4 segundos en cerrarse) y saca las croquetas del aceite en cuanto estén doradas.
¿Qué recetas puedo hacer con las croquetas de bacalao sobrantes?
Las croquetas sobrantes se recalientan mejor en horno (180 °C, 8-10 minutos) que en microondas, que reblandece el rebozado. También puedes trocearlas sobre una ensalada templada, usarlas como relleno de pimientos del piquillo, o cortarlas por la mitad y gratinarlas con queso para una tapa diferente.
¿Es mejor desalar el bacalao en leche o en agua?
El agua es el método estándar y produce un resultado neutro. Desalar en leche es un truco de cocineros que suaviza el sabor y aporta una textura algo más untuosa al bacalao, pero consume más producto y no acelera el proceso. Para croquetas, donde el bacalao va a ir en bechamel con leche de todos modos, desalar en agua es suficiente y más práctico. Consulta nuestra guía completa de desalado.
¿Puedo usar brandada de bacalao para hacer croquetas?
La brandada de bacalao es una base excelente para croquetas exprés. Como ya contiene bacalao, patata y aceite emulsionados, solo necesitas mezclarla con una bechamel muy espesa (mitad de leche de lo habitual), enfriar, formar y rebozar. Es un atajo legítimo que muchos restaurantes usan para croquetas de temporada.
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