Artículos relacionados con el blog
Bacalao con Champiñones: Receta en Salsa Cremosa - Bacalalo

Bacalao con Champiñones: Receta en Salsa Cremosa

7 de marzo de 2026Maria José Sáez Pastor⏱ 17 min de lectura

Resumen: El bacalao con champiñones en salsa cremosa es un plato reconfortante que combina la firmeza del bacalao con la textura carnosa de las setas y la untuosidad de una salsa de nata y vino blanco. En esta receta te enseñamos la técnica completa paso a paso: cómo saltear los champiñones para que queden dorados y no suelten agua, cómo preparar la salsa cremosa con reducción de vino, y la opción de gratinado al horno. Incluimos una guía completa de variedades de setas y sus diferencias.

Tabla de contenidos

Por qué el bacalao con champiñones es una combinación perfecta

El bacalao y los champiñones forman una de esas parejas gastronómicas que funcionan a la perfección por contraste y complementariedad. El bacalao aporta una carne blanca, firme y con un sabor marino profundo. Los champiñones contribuyen con su textura carnosa, su sabor terroso y umami, y su capacidad para absorber y potenciar los sabores que los rodean.

Cuando ambos se unen en una salsa cremosa de vino blanco y nata, el resultado es un plato reconfortante, elegante y sorprendentemente sencillo de preparar. La salsa actúa como puente entre los dos ingredientes: la nata suaviza el sabor marino del bacalao, el vino aporta acidez que equilibra la cremosidad, y los champiñones absorben todo ese líquido aromático convirtiéndose en pequeñas esponjas de sabor.

Este plato tiene raíces en la cocina francesa — donde la combinación de pescado blanco con champignons à la crème es un clásico — pero se ha adaptado perfectamente a la tradición española del bacalao. En España, donde el bacalao es protagonista de centenares de recetas regionales, la versión con champiñones se ha popularizado como una alternativa más moderna y suave a preparaciones más intensas como el pil pil o la vizcaína.

En el Mercat del Ninot de Barcelona trabajamos con bacalao de Islandia desde 1990. Para esta receta recomendamos el lomo de bacalao seco, que tiene el grosor perfecto para soportar la cocción sin deshacerse y ofrece una textura laminada que se integra maravillosamente con la salsa cremosa y los champiñones.

Guía de variedades de setas: champiñones vs boletus vs shiitake

Elegir la variedad de seta adecuada puede transformar esta receta. Cada tipo aporta un sabor y una textura diferentes. Aquí tienes una guía detallada para que elijas con criterio:

Champiñón (Agaricus bisporus)

El champiñón común es la opción más accesible y versátil. Hay tres variedades principales:

  • Champiñón blanco: Sabor suave y delicado, textura firme. Es el más neutro y el que mejor absorbe los sabores de la salsa. Ideal si quieres que el protagonista sea el bacalao.
  • Champiñón castaño (cremini): Más sabroso que el blanco, con notas terrosas más pronunciadas. Textura ligeramente más firme. Es nuestra recomendación para esta receta por su equilibrio entre sabor propio y versatilidad.
  • Portobello: Es un champiñón castaño maduro, de gran tamaño. Sabor intenso y carnoso, textura densa. Funciona muy bien cortado en láminas gruesas, pero puede oscurecer la salsa.

Boletus (Boletus edulis)

El rey de las setas. Su sabor es intenso, avellanado, con notas a bosque y tierra húmeda. Su textura es más densa y carnosa que la del champiñón, casi como carne. El boletus eleva esta receta a nivel de restaurante: su sabor umami potente se complementa espectacularmente con el bacalao.

El inconveniente es el precio: los boletus frescos pueden costar 30-60 €/kg en temporada (otoño) y son difíciles de encontrar fuera de ella. Una alternativa excelente es usar boletus secos (2-3 €/ración), rehidratándolos en agua caliente durante 20 minutos. El agua de hidratación es un caldo increíblemente aromático que puedes incorporar a la salsa.

Shiitake (Lentinula edodes)

Originario de Asia, el shiitake tiene un sabor intenso y umami, con notas ahumadas y ligeramente dulces. Su textura es más elástica y fibrosa que la del champiñón. Aporta un toque exótico a la receta sin desentonar con el bacalao. Es una opción interesante si quieres darle un giro diferente al plato.

Los shiitake frescos se encuentran fácilmente en mercados y supermercados a un precio razonable (8-15 €/kg). Retira siempre el tallo, que es duro y fibroso, y usa solo el sombrero.

Otras setas interesantes

  • Seta de ostra (Pleurotus ostreatus): Suave, con textura aterciopelada. Combina bien pero aporta poco sabor propio.
  • Rebozuelo (Cantharellus cibarius): Sabor afrutado y delicado, textura firme. Excelente pero caro y estacional.
  • Seta de cardo (Pleurotus eryngii): Carnosa, firme, sabor suave. Muy buena alternativa al boletus a un precio razonable.
Variedad Sabor Textura Precio aprox. Disponibilidad
Champiñón blanco Suave, neutro Firme 3-5 €/kg Todo el año
Champiñón castaño Terroso, medio Firme 4-7 €/kg Todo el año
Boletus fresco Intenso, avellanado Carnosa, densa 30-60 €/kg Otoño
Boletus seco Muy intenso Rehidratada 80-120 €/kg (rinde mucho) Todo el año
Shiitake Umami, ahumado Elástica 8-15 €/kg Todo el año
Seta de cardo Suave, dulce Muy carnosa 8-12 €/kg Otoño-invierno

Nuestra recomendación: usa champiñones castaños como base (80%) y añade un puñado de boletus secos rehidratados (20%). El champiñón aporta volumen y textura, y el boletus, un sabor profundo que eleva el plato sin disparar el presupuesto.

Productos relacionados de Bacalalo

Lomo Bacalao Seco 800g

Lomo Bacalao Seco 1ª Limpio 800g

19.90 €

Ver producto →

Bacalao Seco Penca Especial Pil Pil

Bacalao Penca Especial Pil Pil 500g

13.90 €

Ver producto →

Ingredientes para bacalao con champiñones

Para 4 personas

  • 4 lomos de bacalao desalado (unos 600-700 g en total)
  • 400 g de champiñones (castaños preferiblemente, o una mezcla)
  • 20 g de boletus secos (opcional pero muy recomendado)
  • 200 ml de nata para cocinar (mínimo 18% materia grasa)
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 2 chalotas (o 1 cebolla pequeña), picadas finas
  • 3 dientes de ajo, picados finos
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de mantequilla
  • Perejil fresco picado
  • Sal, pimienta negra y nuez moscada
  • Harina para enharinar (opcional)

Notas sobre los ingredientes

Bacalao: El lomo de bacalao seco, una vez desalado correctamente (48-72 horas en agua fría cambiándola cada 8 horas), es la pieza ideal para esta receta. Su grosor garantiza que no se deshaga con la salsa, y su textura laminada absorbe la crema de forma espectacular. Si prefieres ahorrarte el desalado, el bacalao desalado listo para cocinar es una alternativa perfecta.

Nata: Utiliza nata para cocinar con un mínimo de 18% de materia grasa. La nata ligera (12-15%) puede cortarse al reducirse con el vino. Si quieres un resultado más ligero, puedes sustituir la mitad de la nata por caldo de pescado o fumet concentrado.

Champiñones: Cómpralos firmes, con el sombrero cerrado y sin manchas oscuras. Límpialos con un paño húmedo o un cepillo — nunca los sumerjas en agua, que absorben como esponjas y después no se dorarán. Córtalos en láminas de 5-6 mm de grosor, no más finos.

Receta paso a paso

Paso 1: Rehidratar los boletus (si los usas)

Pon los boletus secos en un bol pequeño con 150 ml de agua caliente (no hirviendo). Déjalos 20 minutos. Cuando estén tiernos, escúrrelos apretando suavemente para extraer el líquido. Reserva tanto los boletus como el agua de hidratación — esa agua es oro líquido, un caldo de setas concentrado que añadirás a la salsa. Cuela el agua por un colador fino o un paño para eliminar posibles restos de tierra.

Paso 2: Preparar el bacalao

Seca los lomos de bacalao desalado con papel absorbente. Salpimenta ligeramente (recuerda que el bacalao ya tiene algo de sal). Si quieres una costra dorada, enharina ligeramente por ambas caras sacudiendo el exceso. Si prefieres un resultado más ligero, omite la harina.

Paso 3: Sellar el bacalao

Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-alto. Cuando el aceite esté caliente, coloca los lomos de bacalao con la piel hacia abajo (si la tienen). Sella 2-3 minutos por cada lado hasta que estén dorados pero no totalmente hechos por dentro. El bacalao terminará de cocinarse en la salsa. Retira y reserva en un plato.

Paso 4: Saltear los champiñones

Este es un paso crítico. En la misma sartén, añade la cucharada restante de aceite y la mantequilla. Cuando la mantequilla se derrita y empiece a espumar, añade los champiñones laminados. Aquí viene la clave: no los muevas durante los primeros 2-3 minutos. Deja que se doren por un lado sin tocarlos. Si los remueves constantemente, soltarán agua y se cocerán en lugar de dorarse.

Después de esos 2-3 minutos, remueve y deja que se doren por el otro lado otros 2 minutos. Si has usado boletus rehidratados, añádelos ahora y saltea 1 minuto más. Los champiñones deben quedar dorados, con bordes caramelizados y una textura firme. Sazona con sal y pimienta.

Paso 5: Preparar la base de la salsa

Baja el fuego a medio. Aparta los champiñones a un lado de la sartén y añade las chalotas picadas en el espacio libre. Cocina 3-4 minutos hasta que estén translúcidas. Añade el ajo picado y cocina 1 minuto más, removiendo para que no se queme.

Sube el fuego y vierte el vino blanco. Deja que burbujee intensamente durante 2-3 minutos, rascando el fondo de la sartén con una cuchara de madera para despegar los restos caramelizados (esos restos son puro sabor concentrado). El alcohol debe evaporarse casi por completo — sabrás que está listo cuando el olor a alcohol desaparezca y quede un aroma vinoso y afrutado.

Paso 6: Crear la salsa cremosa

Baja el fuego a medio-bajo. Si usaste boletus, añade ahora el agua de hidratación colada. Deja reducir 2 minutos. Vierte la nata y mezcla bien con los champiñones, las chalotas y el líquido del vino. Deja cocinar a fuego suave durante 4-5 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese ligeramente y tenga una consistencia que cubra el dorso de una cuchara.

Añade una pizca de nuez moscada recién rallada — la nuez moscada tiene una afinidad natural con la nata y las setas que potencia ambos sabores. Prueba y ajusta de sal y pimienta. La salsa debe estar bien sazonada porque el bacalao absorberá parte del sabor.

Paso 7: Incorporar el bacalao

Coloca los lomos de bacalao reservados sobre los champiñones en la sartén, hundiéndolos ligeramente en la salsa. Tapa la sartén y cocina a fuego bajo durante 5-7 minutos, hasta que el bacalao esté hecho por dentro (la carne se separa en láminas con facilidad al presionar con un tenedor). Bañalo de vez en cuando con la salsa usando una cuchara.

Espolvorea perejil fresco picado generosamente y sirve directamente desde la sartén o emplata individualmente con una base de salsa y champiñones y el lomo de bacalao encima.

Técnica de salteado de champiñones: el secreto del dorado perfecto

El mayor error al cocinar champiñones es moverlos demasiado pronto y cocinar demasiados a la vez. Estos son los principios fundamentales para un salteado perfecto:

  • Sartén caliente: La sartén debe estar bien caliente antes de añadir los champiñones. Si la sartén está fría, los champiñones liberarán agua inmediatamente y se cocerán en su propio jugo en vez de dorarse.
  • No amontonar: Los champiñones necesitan espacio. Si pones demasiados a la vez, la temperatura baja drásticamente y liberan agua. Es mejor hacer dos tandas que una sola amontonada. Calcula que cada champiñón tenga al menos 1 cm de espacio alrededor.
  • No mover: Una vez en la sartén, déjalos quietos 2-3 minutos. La reacción de Maillard (el dorado) solo ocurre cuando el champiñón está en contacto directo con la superficie caliente, sin moverse.
  • Sal al final: La sal extrae la humedad. Si salas los champiñones al principio, soltarán toda su agua. Sala solo cuando ya estén dorados.
  • Aceite + mantequilla: El aceite de oliva aguanta la temperatura sin quemarse; la mantequilla aporta sabor y color dorado. La combinación de ambos es ideal para setas.

Si tus champiñones siempre salen blandos y acuosos en vez de dorados y crujientes, el problema casi seguro es uno de estos tres: sartén fría, demasiados champiñones a la vez, o moverlos demasiado pronto. Corrige estos tres puntos y el resultado será radicalmente diferente.

Salsa cremosa: reducción de vino y nata

La salsa cremosa es el alma de este plato. Su elaboración se basa en dos técnicas francesas fundamentales: la réduction (reducción) y la liaison (ligazón con nata).

La reducción del vino

Cuando añades vino blanco a la sartén caliente, el alcohol se evapora rápidamente (su punto de ebullición es 78°C, inferior al del agua). Lo que queda son los ácidos, azúcares y compuestos aromáticos del vino, concentrados y sin el ardor del alcohol. Esta reducción aporta acidez equilibrada, profundidad de sabor y un punto de dulzor sutil.

El vino ideal es un blanco seco con buena acidez: un Verdejo, un Albariño o un Macabeo. Evita vinos dulces o con mucho roble — los taninos de la barrica se concentran al reducir y pueden amargar la salsa.

La ligazón con nata

La nata cumple dos funciones: aportar cremosidad (grasa que suaviza y redondea los sabores) y actuar como espesante natural. Al reducirse a fuego bajo, el agua de la nata se evapora y la grasa se concentra, creando una textura untuosa que envuelve el bacalao y los champiñones.

El truco está en no hervir la nata a fuego fuerte. Un hervor violento puede hacer que la nata se corte (se separa la grasa del suero). Cocina siempre a fuego medio-bajo, con burbujas suaves, y remueve de vez en cuando. La salsa está en su punto cuando cubre el dorso de una cuchara y al pasar el dedo por la cuchara, la marca se mantiene sin cerrarse.

Alternativas a la nata

Si prefieres una versión más ligera:

  • Caldo de pescado reducido: Sustituye la mitad de la nata por fumet concentrado. Tendrás más sabor a mar y menos cremosidad.
  • Leche evaporada: Menos grasa que la nata pero con textura similar. Funciona bien aunque el sabor es ligeramente diferente.
  • Queso crema: Una cucharada de queso crema suave (tipo Philadelphia) añadida al final espesa y aporta cremosidad sin tanto volumen de nata.

Versión al horno con gratinado

La versión al horno es una alternativa excelente que simplifica la cocción y añade un gratinado irresistible. Es también la mejor opción si cocinas para muchos comensales, porque puedes montar todo en una fuente y meterlo al horno sin vigilar.

Instrucciones para la versión al horno

  1. Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo.
  2. Sella el bacalao en sartén (Paso 3 de la receta) y colócalo en una fuente de horno.
  3. Prepara la salsa cremosa con los champiñones (Pasos 4-6) y viértela sobre el bacalao en la fuente.
  4. Gratinado (opcional): Espolvorea por encima una mezcla de pan rallado (3 cucharadas), queso parmesano rallado (2 cucharadas) y un chorrito de aceite de oliva. Esta costra dorada añade textura crujiente que contrasta con la cremosidad de la salsa.
  5. Hornea durante 12-15 minutos hasta que el bacalao esté hecho y la superficie esté dorada y burbujeante.

La ventaja del horno es que el calor envolvente cocina el bacalao de forma uniforme, sin riesgo de que se pegue o se deshaga. El gratinado de parmesano y pan rallado crea una capa crujiente que transforma el plato en algo más festivo y vistoso. Es una versión perfecta para una cena con invitados.

Variaciones y acompañamiento

Bacalao con champiñones y gambas

Añade 200 g de gambas peladas en el último paso, junto con el bacalao. Las gambas necesitan solo 2-3 minutos de cocción y aportan un sabor a marisco que complementa tanto al bacalao como a los champiñones. Es una versión más festiva y completa.

Bacalao con champiñones y espinacas

Incorpora un puñado generoso de espinacas frescas a la salsa justo antes de añadir el bacalao. Las espinacas se marchitan en 1-2 minutos y aportan color verde vibrante, frescura y nutrientes. La combinación espinacas-champiñones-nata es un clásico que nunca falla.

Bacalao con champiñones al ajillo

Versión más rústica: sustituye la nata por un sofrito potente de ajo (6-8 dientes laminados) y guindilla. Saltea los champiñones con este ajillo y añade un chorro de vino blanco y perejil. Es una preparación más mediterránea, menos francesa, con todo el sabor del ajo como protagonista.

Acompañamientos recomendados

  • Puré de patata: El acompañamiento perfecto. La cremosidad del puré absorbe la salsa como ningún otro acompañamiento. Hazlo con patata, mantequilla y leche caliente.
  • Arroz blanco: Sencillo pero efectivo. El arroz empapa la salsa cremosa y equilibra la intensidad del plato.
  • Patatas panadera: Cortadas en rodajas finas y cocinadas al horno con aceite y cebolla. Si usas la versión al horno, puedes ponerlas debajo del bacalao para que se cocinen juntos.
  • Pan crujiente: Imprescindible para mojar en la salsa. Un buen pan de hogaza con corteza es ideal.
  • Verduras al vapor: Brócoli, judías verdes o espárragos trigueros al vapor para un plato más completo y equilibrado.
  • Vino: Un blanco con cuerpo y algo de crianza: Chardonnay fermentado en barrica, Godello de Valdeorras o un Viura de Rioja con crianza. La cremosidad del vino debe igualar la cremosidad del plato.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar bacalao congelado para esta receta?

Sí, el bacalao congelado funciona bien para esta receta. Descongélalo lentamente en la nevera durante 24 horas, nunca en el microondas ni a temperatura ambiente. Una vez descongelado, sécalo muy bien con papel absorbente antes de sellarlo en la sartén. El resultado es excelente, aunque el bacalao fresco o el desalado artesanalmente tienen un punto extra de textura.

¿Por qué mis champiñones sueltan mucha agua y no se doran?

Los tres errores más comunes son: sartén poco caliente, demasiados champiñones a la vez, y moverlos demasiado pronto. La sartén debe estar bien caliente, los champiñones necesitan espacio (cocina en tandas si es necesario), y no los toques durante los primeros 2-3 minutos para que se doren por contacto directo con la sartén. Además, no los laves bajo el grifo: límpialos con un paño húmedo.

¿Se puede sustituir la nata por algo más ligero?

Sí, hay varias alternativas. Puedes sustituir la mitad de la nata por caldo de pescado concentrado para un resultado más ligero con más sabor a mar. La leche evaporada funciona como sustituto con menos grasa. También puedes usar una cucharada de queso crema suave al final para espesar sin tanta nata. El resultado será menos cremoso pero igualmente delicioso.

¿Cuál es la mejor seta para combinar con bacalao?

El champiñón castaño (cremini) es la opción más equilibrada: buen sabor, precio accesible y disponible todo el año. Si quieres elevar el plato, combina un 80% de champiñón castaño con un 20% de boletus secos rehidratados. El boletus aporta un sabor umami profundo sin disparar el coste. Los shiitake son otra opción interesante para un toque más exótico.

¿Puedo preparar este plato con antelación?

Puedes preparar la salsa cremosa con los champiñones con antelación y refrigerarla hasta 24 horas. El bacalao es mejor sellarlo justo antes de servir para que mantenga su textura. Para servir, calienta la salsa a fuego suave, coloca el bacalao recién sellado encima, tapa 5-7 minutos y listo. Si optas por la versión al horno, puedes montar toda la fuente y refrigerarla, sacándola 30 minutos antes de hornear.

¿Qué vino blanco es mejor para la salsa?

Usa un vino blanco seco con buena acidez. Los mejores resultados los dan el Verdejo, el Albariño y el Macabeo. Evita vinos dulces o con mucha crianza en barrica, ya que los taninos se concentran al reducir y pueden amargar la salsa. Regla de oro: si no lo beberías, no lo uses para cocinar.

Conclusión

El bacalao con champiñones en salsa cremosa es un plato que demuestra que la elegancia en la cocina no requiere complejidad. Con técnicas sencillas pero bien ejecutadas — sellar el bacalao para que quede jugoso, saltear los champiñones para que se doren en lugar de cocerse, y construir una salsa cremosa con reducción de vino y nata — se consigue un resultado que impresiona tanto en una cena familiar como en una comida con invitados.

La versatilidad de esta receta es otro de sus puntos fuertes. Puedes adaptarla a tu gusto usando diferentes variedades de setas, añadiendo gambas o espinacas, optando por el gratinado al horno o manteniendo la versión clásica en sartén. Y puedes jugar con la intensidad de la salsa: más cremosa con nata pura, más ligera sustituyendo parte por caldo de pescado, o más intensa incorporando el agua de boletus rehidratados.

Lo que no cambia es la importancia de partir de un buen bacalao. Un lomo de bacalao de calidad — grueso, bien desalado, con esa textura laminada que se abre en capas al morderlo — es la diferencia entre un plato correcto y un plato memorable. En nuestro puesto del Mercat del Ninot llevamos más de tres décadas seleccionando el mejor bacalao de Islandia, y sabemos que la calidad del producto es siempre el ingrediente más importante de cualquier receta.

Maria José Sáez Pastor

Maria José Sáez Pastor

Cocina & Recetas del Mar

Experta en cocina y recetas de productos del mar. Apasionada por la gastronomía mediterránea, desarrolla y adapta recetas tradicionales y creativas con bacalao, anchoas, mariscos y conservas gourmet.

Conoce nuestra historia →
Listado de productosPuedes ver los productos que tenemos en nuestra tienda
Surtido "Pulpo & Bacalao" - envase y embalaje premium
Filetes de anchoa del Cantábrico "00" Premium - detalle del producto
Precio normalDesde 38,90 € Precio unitario77,80 € / kg
Rating: 4.7 out of 5
Anchoas del Cantábrico "0" Selección Gourmet
Default Title
Morro Extra de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g - detalle del producto
Precio normal 24,97 € Precio rebajado25,95 € Precio unitario49,94 € / kg
Rating: 5.0 out of 5
Morro Extra de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g
-4%
30gr
Caviar Beluga Iraní 000 Calidad Premium - detalle del producto
Precio normalRebajado desde 90,00 €
No hay reseñas
Caviar Beluga Imperial Iraní 00
Hasta -42%
Default Title
Lomitos de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g - detalle del producto
Precio normal 21,45 € Precio rebajado22,95 € Precio unitario42,90 € / kg
Rating: 5.0 out of 5
Lomitos de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g
-7%

Artículos relacionados