Bacalao con garbanzos: 5 recetas caseras que siempre funcionan
Bacalao y garbanzos. Dos ingredientes humildes que, juntos, han dado de comer a generaciones enteras en toda la Península. Lo que mucha gente no sabe es que esta combinación va mucho más allá del clásico potaje: hay al menos cinco preparaciones completamente distintas, cada una con su personalidad, su técnica y su momento ideal.
En este artículo reunimos 5 recetas de bacalao con garbanzos que funcionan siempre, desde el guiso reconfortante de invierno hasta una propuesta de fusión con hummus y bacalao ahumado. Todas probadas, todas con ingredientes accesibles, todas con ese punto de sabor que solo da un buen bacalao.
Y sí: si lo que buscas es específicamente el potaje de vigilia, tenemos un artículo dedicado en profundidad. Puedes leerlo aquí: Potaje de bacalao con garbanzos y espinacas para Cuaresma. Lo que vas a encontrar a continuación son cinco preparaciones diferentes, pensadas para que el bacalao con garbanzos no se repita nunca en tu mesa.
Índice de recetas
- Guiso de bacalao con garbanzos y espinacas (el clásico)
- Ensalada templada de garbanzos con bacalao desalado
- Bacalao con garbanzos al horno
- Garbanzos con bacalao y tomate (estilo andaluz)
- Hummus de garbanzos con bacalao ahumado (fusión moderna)
- Tabla comparativa de las 5 recetas
- Preguntas frecuentes
1. Guiso de bacalao con garbanzos y espinacas
Este guiso es el alma de la cocina española de cuchara. No es un potaje de vigilia al uso —lleva sofrito con pimentón y un toque de comino que lo diferencia—, sino un guiso de diario, contundente y directo. El tipo de plato que se hace en media hora si los garbanzos ya están cocidos y el bacalao está desalado.
Ingredientes (4 personas)
- 400 g de bacalao desalado (lomo o centro, en tacos grandes)
- 400 g de garbanzos cocidos (un bote o 200 g en seco, remojados y cocidos)
- 200 g de espinacas frescas (o congeladas)
- 1 cebolla mediana picada fina
- 3 dientes de ajo laminados
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera (dulce o agridulce)
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 500 ml de caldo de pescado o agua de cocer garbanzos
- Aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta
Preparación
- Sofrito base. En una cazuela amplia, calienta un buen chorro de aceite de oliva. Pocha la cebolla a fuego medio durante 8 minutos hasta que esté transparente. Añade los ajos laminados y deja 2 minutos más sin que se quemen.
- Pimentón y comino. Retira la cazuela del fuego un instante (el pimentón se amarga si se quema), añade el pimentón y el comino, remueve rápido y vuelve al fuego suave. Este paso dura 30 segundos.
- Garbanzos y caldo. Incorpora los garbanzos escurridos y cubre con el caldo. Deja cocer 10 minutos a fuego medio para que los garbanzos absorban el sofrito.
- Espinacas. Añade las espinacas, remueve y cocina 3-4 minutos hasta que se reduzcan.
- Bacalao. Coloca los tacos de bacalao sobre los garbanzos, tapa la cazuela y cocina a fuego suave 8-10 minutos. El bacalao debe quedar jugoso, que se deshaga en lascas al tocarlo con el tenedor.
- Reposo. Apaga el fuego, deja reposar 5 minutos tapado. Sirve con un hilo de aceite de oliva virgen extra en crudo.
Consejo: El corte ideal para este guiso es el lomo o el centro, que mantienen su textura al cocerse en el caldo. Las migas de bacalao se deshacen demasiado.
2. Ensalada templada de garbanzos con bacalao desalado
Esta receta rompe con la idea de que bacalao con garbanzos es solo un plato de invierno. Es una ensalada templada, ligera pero con sustancia, perfecta para primavera y verano. El bacalao se desmiga y se mezcla con los garbanzos tibios, cebolla morada, pimiento asado y una vinagreta potente.
Ingredientes (4 personas)
- 300 g de bacalao desalado (desmigado a mano en lascas)
- 400 g de garbanzos cocidos
- 1 pimiento rojo asado (o de bote de calidad)
- 1/2 cebolla morada en juliana fina
- 12 aceitunas negras (tipo Aragón o Kalamata)
- 1 puñado de perejil fresco picado
- Vinagreta: 4 cucharadas de AOVE, 2 de vinagre de Jerez, 1 cucharadita de mostaza antigua, sal y pimienta
Preparación
- Bacalao. Si usas bacalao ya desalado, simplemente confírmalo bien desalado. Escálalo en agua hirviendo 2 minutos, escúrrelo y desmígalo en lascas con las manos. Reserva templado.
- Garbanzos. Calienta los garbanzos en una sartén con un chorrito de aceite durante 3-4 minutos. Que queden templados, no fritos.
- Vinagreta. Emulsiona el aceite, vinagre de Jerez y mostaza batiendo con un tenedor. Salpimenta.
- Montaje. En una fuente amplia, dispón los garbanzos, el bacalao desmigado, las tiras de pimiento asado, la cebolla morada, las aceitunas y el perejil. Aliña con la vinagreta y mezcla con suavidad.
Variante: Añade un huevo duro picado por persona para convertirla en plato único. También puedes sustituir el pimiento asado por tomate cherry cortado por la mitad en pleno verano.
3. Bacalao con garbanzos al horno
El horno transforma completamente esta combinación. La superficie del bacalao se dora mientras los garbanzos absorben los jugos por debajo. Es un plato elegante con esfuerzo mínimo, ideal para cuando tienes invitados y quieres impresionar sin complicarte la vida.
Ingredientes (4 personas)
- 4 lomos de bacalao desalado (unos 150-180 g cada uno)
- 400 g de garbanzos cocidos
- 200 g de tomates cherry
- 1 cebolla grande cortada en gajos
- 4 dientes de ajo enteros con piel
- 1 ramita de romero fresco
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Aceite de oliva virgen extra generoso
- Sal en escamas y pimienta negra
Preparación
- Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo.
- Base de la bandeja. En una fuente de horno, mezcla los garbanzos con la cebolla en gajos, los ajos enteros, los tomates cherry, el pimentón, un chorro generoso de aceite, sal y pimienta. Extiende en una capa uniforme.
- Primera hornada. Hornea la base durante 15 minutos hasta que la cebolla empiece a caramelizar y los tomates a reventar.
- Bacalao. Saca la fuente, coloca los lomos de bacalao sobre la cama de garbanzos con la piel hacia arriba. Riega con un hilo de aceite, añade el romero y vuelve al horno.
- Segunda hornada. 12-15 minutos más. El bacalao estará hecho cuando las lascas se separen con facilidad. Si quieres la piel crujiente, sube a grill los últimos 2 minutos (vigila que no se queme).
- Servir. Directamente de la fuente, con sal en escamas por encima y un chorrito de aceite en crudo.
Clave del éxito: No pongas el bacalao desde el principio. Los garbanzos necesitan 15 minutos previos para coger sabor; el bacalao solo necesita 12-15. Si lo pones todo junto, el bacalao se pasará.
4. Garbanzos con bacalao y tomate (estilo andaluz)
En Andalucía, esta receta se come en Semana Santa, pero merece salir del calendario litúrgico. Es un guiso con base de tomate frito casero, donde los garbanzos se impregnan de ese sabor profundo a tomate reducido. Más ligero que un potaje, más sabroso que un simple revuelto. Un plato que en Cádiz, Sevilla y Córdoba cada familia jura hacer mejor que la vecina.
Ingredientes (4 personas)
- 400 g de bacalao desalado, cortado en trozos medianos
- 400 g de garbanzos cocidos
- 500 g de tomates maduros (o 400 g de tomate triturado de lata)
- 1 cebolla mediana picada
- 3 dientes de ajo picados
- 1 pimiento verde italiano troceado
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 pellizco de azafrán o colorante alimentario (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra, sal
Preparación
- Tomate frito casero. Ralla los tomates (descarta la piel). En una cazuela con aceite abundante, sofríe la cebolla y el pimiento verde 10 minutos. Añade el ajo, sofríe 2 minutos más. Vierte el tomate rallado, la hoja de laurel y una pizca de sal. Cocina a fuego medio-bajo 20 minutos removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate oscurezca y pierda acidez.
- Pimentón y azafrán. Aparta del fuego, añade el pimentón (recuerda: fuera del fuego para que no amargue). Si usas azafrán, disuélvelo en una cucharada de agua caliente y añádelo también.
- Garbanzos. Incorpora los garbanzos y medio vaso de agua o caldo. Cocina 10 minutos a fuego suave para que se integren con la salsa.
- Bacalao. Coloca los trozos de bacalao encima, tapa y cocina 8-10 minutos a fuego suave. No remuevas: el bacalao se rompe. Mueve la cazuela con movimientos circulares si necesitas mezclar.
- Reposo. 5 minutos fuera del fuego, tapado. Sirve con pan crujiente para mojar en la salsa.
Nota: Este plato mejora de un día para otro. Si puedes, prepáralo la víspera y recalienta suavemente. Los garbanzos absorben todavía más sabor a tomate.
5. Hummus de garbanzos con bacalao ahumado (fusión moderna)
Esta es la receta que sorprende. Un hummus cremoso, hecho en casa, coronado con lascas de bacalao ahumado, un hilo de aceite de oliva ahumado (o normal) y un toque de pimentón. Funciona como entrante, como tapa o como parte de un aperitivo. Es la prueba de que bacalao con garbanzos no tiene por qué ser solo un plato de cuchara.
Ingredientes (4-6 raciones como tapa)
- 400 g de garbanzos cocidos (escurridos y enjuagados)
- 150 g de bacalao ahumado en lascas
- 3 cucharadas de tahini (pasta de sésamo)
- Zumo de 1 limón
- 1 diente de ajo pequeño
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (más para servir)
- 2-3 cucharadas de agua fría
- Pimentón de la Vera para decorar
- Cebollino fresco picado (opcional)
- Sal al gusto
Preparación
- Hummus. En un procesador de alimentos, tritura los garbanzos con el tahini, el zumo de limón, el ajo, el aceite y una pizca de sal. Añade agua fría cucharada a cucharada hasta conseguir una textura cremosa y untable. Tritura al menos 3-4 minutos: cuanto más batas, más fino queda.
- Punto de sal. Prueba y ajusta. Recuerda que el bacalao ahumado ya aporta salinidad, así que el hummus debe quedar ligeramente suave de sal.
- Emplatado. Extiende el hummus en un plato llano haciendo un pozo con el dorso de una cuchara. Coloca las lascas de bacalao ahumado en el centro y alrededor.
- Acabado. Riega con aceite de oliva virgen extra, espolvorea pimentón de la Vera y, si quieres, cebollino picado. Sirve con regañás, picos de pan o tostadas de pan de cristal.
Maridaje: Un albariño bien frío o un fino de Jerez. El ahumado del bacalao con la untuosidad del hummus pide un vino con acidez que limpie el paladar.
Tabla comparativa: las 5 recetas de un vistazo
| Receta | Tiempo total | Dificultad | Mejor época | Tipo de bacalao ideal |
|---|---|---|---|---|
| Guiso con espinacas | 35 min | Fácil | Otoño / Invierno | Lomo o centro desalado |
| Ensalada templada | 20 min | Muy fácil | Primavera / Verano | Cualquier corte desalado |
| Al horno | 40 min | Fácil | Todo el año | Lomo con piel |
| Estilo andaluz (tomate) | 50 min | Media | Cuaresma / Invierno | Centro o migas gruesas |
| Hummus con bacalao ahumado | 15 min | Muy fácil | Todo el año | Bacalao ahumado |
El bacalao importa: elige bien la materia prima
Cualquiera de estas cinco recetas puede pasar de "correcta" a "memorable" con un solo cambio: usar un bacalao de calidad. La diferencia entre un bacalao genérico de supermercado y un bacalao seleccionado en punto óptimo de curación es la diferencia entre un plato que simplemente alimenta y uno que hace repetir.
En Bacalalo trabajamos con bacalao desalado artesanalmente, listo para cocinar, sin conservantes ni procesos industriales. Si quieres probar la diferencia, consulta nuestra colección de bacalao desalado. Lo recibes en casa en 24-48 horas, envasado al vacío y en frío.
Para más información sobre qué corte elegir en cada receta, lee nuestra guía: Los 5 cortes de bacalao y cuándo usar cada uno.
Preguntas frecuentes sobre bacalao con garbanzos
¿Puedo usar garbanzos de bote en vez de cocerlos desde cero?
Sí, sin ningún problema. Los garbanzos de bote de buena calidad funcionan perfectamente en las cinco recetas. Si quieres un extra de sabor, enjuágalos bien y caliéntalos un par de minutos en el sofrito antes de añadir el caldo. En guisos largos como el estilo andaluz, los garbanzos cocidos desde cero tienen algo más de textura, pero la diferencia es sutil.
¿Cómo desalo el bacalao correctamente?
El desalado es la clave del éxito. Un bacalao mal desalado arruina cualquier receta, por buena que sea. Necesitas entre 24 y 48 horas en agua fría, cambiando el agua cada 8 horas, con el bacalao en la nevera. Tenemos una guía paso a paso aquí: Cómo desalar bacalao en casa. Otra opción es comprar bacalao ya desalado, listo para cocinar.
¿Cuál es la diferencia entre este guiso y el potaje de vigilia?
El potaje de vigilia es una receta específica de Cuaresma, con espinacas (o acelgas), huevo duro y a veces un majado de almendras y azafrán. Es un plato con reglas relativamente cerradas. El guiso que presentamos aquí (receta 1) comparte algunos ingredientes, pero lleva sofrito con comino y pimentón, no lleva huevo ni majado, y el resultado es más directo y menos ceremonial. Si buscas el potaje tradicional, lo tienes aquí: Potaje de vigilia con garbanzos y bacalao.
¿Se pueden congelar estas recetas?
Los guisos (recetas 1 y 4) se congelan bien en porciones individuales. El bacalao al horno (receta 3) pierde textura al congelar: mejor hacerlo fresco. La ensalada templada (receta 2) no admite congelación. El hummus (receta 5) sí se congela, pero monta el plato con el bacalao ahumado solo en el momento de servir.
¿Qué otros ingredientes combinan bien con bacalao y garbanzos?
Las espinacas, acelgas y grelos son los vegetales clásicos. El pimiento rojo asado aporta dulzor. Las patatas extienden el plato sin competir en sabor. La morcilla de cebolla (en algunas regiones) añade profundidad. Y para aromatizar: laurel, comino, pimentón de la Vera y azafrán son los cuatro pilares. Si te gusta experimentar, un toque de curry suave también funciona.
¿Qué corte de bacalao es mejor para garbanzos?
Depende de la receta. Para guisos donde el bacalao se cuece dentro del caldo (recetas 1 y 4), el lomo o el centro mantienen mejor la estructura. Para ensaladas (receta 2), cualquier corte desmigado sirve. Para el horno (receta 3), el lomo con piel es ideal porque se dora arriba y queda jugoso abajo. Para el hummus (receta 5), bacalao ahumado en lascas. Más detalle en nuestra guía de cortes de bacalao.
¿Es el bacalao con garbanzos un plato saludable?
Muy saludable. El bacalao es proteína magra (menos del 1 % de grasa), rico en vitaminas del grupo B y omega-3. Los garbanzos aportan proteína vegetal, fibra y hierro. Juntos forman un plato completo nutricionalmente. La clave está en no excederse con el aceite en la cocción (aunque un buen chorro de AOVE en crudo al servir es más que recomendable, tanto por sabor como por sus propiedades).
¿Puedo hacer estas recetas con bacalao fresco en vez de salado?
Puedes, pero el resultado será diferente. El bacalao salado y desalado tiene una textura más firme y un sabor más concentrado que el bacalao fresco. En los guisos (recetas 1 y 4), el bacalao fresco se deshace más fácilmente, así que redúcele el tiempo de cocción. En la ensalada y el horno, funciona bien. Para el hummus, el ahumado aporta un sabor que el fresco no tiene. Si quieres entender las diferencias, lee bacalao seco vs. bacalao desalado.
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Conclusión: cinco formas, un mismo resultado
El bacalao con garbanzos no es una receta. Es una familia entera de platos que comparten dos ingredientes y poco más. Desde el guiso de invierno que calienta hasta el hummus que sorprende en un aperitivo de verano, la versatilidad de esta combinación es difícil de igualar.
Lo que las cinco recetas tienen en común es algo muy simple: necesitan buena materia prima. Garbanzos que no se deshagan y un bacalao con sabor de verdad. Si cuidas eso, el resto es cocer y cantar.
Si te gustan las recetas tradicionales de bacalao, no te pierdas nuestra recopilación de recetas de bacalao de la abuela: más de 15 preparaciones clásicas, probadas y explicadas paso a paso.
Sobre la autora
María José Sáez Pastor — Más de 35 años seleccionando y preparando bacalao en el Mercat del Ninot de Barcelona. Fundadora de Bacalalo, donde aplica el criterio de toda una vida para que cada pieza de bacalao que llega a tu casa esté en su punto exacto de curación y desalado.
