Resumen: Pocas combinaciones culinarias son tan satisfactorias como la pasta con salmón ahumado. La cremosidad de una buena salsa envolviendo la pasta, los trozos de salmón ahumado que se deshacen delicadamente en cada bocado, y ese contraste entre lo caliente de la pasta y lo fresco del salmón crean un plato que es puro confort. Y lo mejor: se prepara en menos de 20 minutos.
Contenido
- Pasta y salmón ahumado: una combinación infalible
- Regla de oro: el salmón ahumado no se cocina
- 1. Tagliatelle con nata, eneldo y salmón ahumado
- 2. Penne con salmón ahumado, limón y alcaparras
- 3. Spaghetti aglio e olio con tiras de salmón
- 4. Farfalle con salmón ahumado, guisantes y nata
- 5. Linguine con salmón, tomates cherry y rúcula
- Cómo elegir la pasta perfecta para salmón ahumado
- Preguntas frecuentes
- Conclusiones
Pasta y salmón ahumado: una combinación infalible
Pocas combinaciones culinarias son tan satisfactorias como la pasta con salmón ahumado. La cremosidad de una buena salsa envolviendo la pasta, los trozos de salmón ahumado que se deshacen delicadamente en cada bocado, y ese contraste entre lo caliente de la pasta y lo fresco del salmón crean un plato que es puro confort. Y lo mejor: se prepara en menos de 20 minutos.
La pasta con salmón ahumado es el comodín perfecto para cenas entre semana cuando quieres algo especial sin complicarte, para impresionar a invitados con poco esfuerzo, o para esas noches de viernes en que quieres darte un capricho sin pasar horas en la cocina. Con un buen salmón ahumado de calidad y pasta de buena factura, el resultado tiene sabor de restaurante con esfuerzo de principiante.
En Bacalalo somos grandes defensores de esta combinación porque demuestra perfectamente la versatilidad del salmón ahumado: un ingrediente que muchos asocian solo a canapés y entrantes fríos, pero que brilla con luz propia en platos calientes cuando se incorpora con la técnica adecuada. Si quieres explorar otras formas de usar el salmón ahumado en la cocina, te recomendamos nuestra colección de recetas con salmón ahumado.
Te presentamos 5 recetas que cubren diferentes estilos, desde la clásica tagliatelle con nata hasta una versión mediterránea con tomates cherry. La primera receta está desarrollada en detalle completo; las siguientes son más concisas para que puedas tener variedad sin perder lo esencial.
Regla de oro: el salmón ahumado no se cocina
Antes de entrar en las recetas, hay un principio fundamental que debes grabar a fuego: el salmón ahumado se añade siempre al final, fuera del fuego, y nunca se cocina. Este es el error más común y el que más platos arruina.
¿Por qué? El salmón ahumado ya está curado y ahumado, lo que significa que su textura sedosa y su sabor delicado son el resultado de un proceso en frío. Si lo sometes a calor directo durante más de unos segundos, las proteínas se contraen y endurecen, el salmón se vuelve gomoso y seco, pierde su color rosado característico y adquiere un tono grisáceo poco atractivo. Además, el calor intenso destruye las notas aromáticas del ahumado, quedando un sabor plano y sin matices.
La técnica correcta es esta: prepara tu salsa completamente, cuece la pasta, mezcla ambas, y entonces — con la sartén fuera del fuego — incorpora el salmón ahumado cortado en tiras o trozos. El calor residual de la pasta y la salsa es más que suficiente para que el salmón se temple y se integre, sin llegar a cocinarse. Las tiras de salmón deben quedar reconocibles, con su textura original intacta, simplemente tibias y envueltas en la salsa.
Este mismo principio aplica independientemente de la receta que elijas: ya sea con nata, con aceite, con tomate o con cualquier otra base. El salmón ahumado siempre entra al final, siempre fuera del fuego.
1. Tagliatelle con nata, eneldo y salmón ahumado
La receta clásica por excelencia. Tagliatelle con salmón ahumado, nata y eneldo es probablemente la preparación de pasta con salmón ahumado más conocida y popular del mundo, y con razón: es sencillamente perfecta. La riqueza de la nata, la profundidad del ahumado y la frescura del eneldo crean una armonía de sabores que funciona siempre, sin excepción.
Ingredientes (para 4 personas)
- 400 g de tagliatelle (frescas o secas de buena calidad)
- 200 g de salmón ahumado cortado en tiras de 1.5 cm
- 250 ml de nata para cocinar (35% materia grasa)
- 1 chalota grande picada muy fina
- 2 cucharadas de mantequilla
- 80 ml de vino blanco seco
- Zumo de medio limón
- 3-4 cucharadas de eneldo fresco picado
- Pimienta negra recién molida (generosa)
- Sal (con precaución: el salmón ahumado ya es salado)
- Parmesano rallado para servir (opcional)
Preparación paso a paso
- Pon el agua a hervir: en una olla grande, pon a hervir abundante agua con sal. La regla es 1 litro de agua y 10 g de sal por cada 100 g de pasta.
- Prepara la salsa: mientras el agua se calienta, derrite la mantequilla en una sartén amplia a fuego medio. Añade la chalota picada y sofríe durante 3-4 minutos hasta que esté translúcida y tierna, sin que llegue a dorarse.
- Añade el vino: vierte el vino blanco y deja que reduzca a la mitad, unos 2 minutos. El vino aporta acidez y profundidad a la salsa.
- Incorpora la nata: vierte la nata y remueve. Deja que la salsa burbujee suavemente durante 3-4 minutos hasta que espese ligeramente. La salsa debe napar el dorso de una cuchara pero no ser demasiado espesa, ya que seguirá espesando al mezclarse con la pasta.
- Cuece la pasta: cuando el agua hierva, cuece la pasta según las indicaciones del paquete, pero retírala 1 minuto antes del tiempo indicado (al dente auténtico). Reserva un vaso del agua de cocción antes de escurrir.
- Mezcla pasta y salsa: añade la pasta escurrida a la sartén con la salsa. Mezcla a fuego medio durante 30 segundos, añadiendo un poco de agua de cocción si la salsa queda demasiado espesa. La pasta debe quedar bien envuelta en la crema.
- Retira del fuego: apaga el fuego y aparta la sartén. Ahora es el momento de añadir el salmón ahumado.
- Añade el salmón y el eneldo: incorpora las tiras de salmón ahumado y el eneldo fresco picado. Mezcla con suavidad usando unas pinzas de cocina, distribuyendo el salmón por toda la pasta. El calor residual templará el salmón sin cocinarlo.
- Termina el plato: exprime el zumo de medio limón por encima, añade pimienta negra generosa y mezcla una última vez. Prueba y ajusta de sal si es necesario (ten cuidado: el salmón aporta salinidad).
- Sirve inmediatamente: reparte en platos precalentados. Decora con más eneldo fresco y, si lo deseas, unas escamas de parmesano. Este plato no espera: sírvelo al momento.
Truco profesional: si encuentras tagliatelle frescas, úsalas. La diferencia con la pasta seca en esta receta es muy notable: las tagliatelle frescas absorben mejor la salsa y tienen una textura más suave que complementa al salmón. Cuecen en solo 2-3 minutos.
2. Penne con salmón ahumado, limón y alcaparras
Una versión más ligera y mediterránea donde el limón y las alcaparras aportan un punto ácido y salino que equilibra la riqueza del salmón. Es una alternativa perfecta para quienes encuentran la versión con nata demasiado pesada.
Ingredientes (para 4 personas)
- 400 g de penne rigate
- 200 g de salmón ahumado en tiras
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo laminados
- 2 cucharadas de alcaparras escurridas
- Ralladura y zumo de 1 limón grande
- 100 ml de nata líquida (o crème fraîche)
- Perejil fresco picado
- Pimienta negra y sal al gusto
Preparación paso a paso
- Cuece los penne al dente. Reserva un vaso de agua de cocción antes de escurrir.
- En una sartén amplia, calienta el aceite a fuego medio y dora ligeramente los ajos laminados (1 minuto, cuidado con quemarlos). Añade las alcaparras y saltea 30 segundos.
- Incorpora la nata líquida, la ralladura de limón y la mitad del zumo. Deja que burbujee 1 minuto.
- Añade la pasta escurrida, mezcla bien y ajusta la consistencia con agua de cocción si es necesario.
- Fuera del fuego, incorpora las tiras de salmón ahumado, el resto del zumo de limón y el perejil. Mezcla con delicadeza y sirve.
3. Spaghetti aglio e olio con tiras de salmón
La versión más minimalista y elegante: un aglio e olio clásico italiano elevado con salmón ahumado. Solo ajo, aceite de oliva de calidad, guindilla y salmón. Pocos ingredientes, máximo sabor, cero complicaciones.
Ingredientes (para 4 personas)
- 400 g de spaghetti
- 200 g de salmón ahumado en tiras
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (el mejor que tengas)
- 4 dientes de ajo laminados
- 1 guindilla seca (o una pizca de chili en escamas)
- Perejil fresco picado abundante
- Ralladura de limón
Preparación paso a paso
- Cuece los spaghetti al dente en abundante agua con sal. Reserva un vaso generoso de agua de cocción.
- Mientras se cuece la pasta, calienta el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-bajo. Añade los ajos laminados y la guindilla. Cocina muy lentamente durante 2-3 minutos hasta que el ajo esté dorado claro pero no quemado.
- Añade 100 ml del agua de cocción reservada a la sartén. Esto creará una emulsión cremosa con el aceite.
- Incorpora la pasta escurrida y mezcla vigorosamente durante 1 minuto, añadiendo más agua de cocción si es necesario hasta conseguir una salsa sedosa que envuelva cada espagueti.
- Retira del fuego. Añade el salmón ahumado, el perejil y la ralladura de limón. Mezcla con suavidad y sirve inmediatamente.
4. Farfalle con salmón ahumado, guisantes y nata
Una receta colorida y perfecta para primavera. Los guisantes aportan dulzor natural, textura y un verde vibrante que contrasta con el rosa del salmón. Gusta especialmente a los niños, lo que la convierte en una opción ideal para cenas familiares.
Ingredientes (para 4 personas)
- 400 g de farfalle
- 200 g de salmón ahumado en trozos
- 200 g de guisantes (frescos o congelados)
- 200 ml de nata para cocinar
- 1 chalota picada fina
- 1 cucharada de mantequilla
- 50 g de parmesano rallado
- Menta fresca picada (o eneldo)
- Pimienta negra y sal
Preparación paso a paso
- Cuece los farfalle al dente. En los últimos 2 minutos de cocción, añade los guisantes a la misma agua. Escurre todo junto. Reserva agua de cocción.
- En una sartén amplia, derrite la mantequilla y sofríe la chalota 3 minutos hasta que esté transparente.
- Añade la nata y deja que espese ligeramente durante 2-3 minutos. Incorpora el parmesano rallado y remueve hasta que se funda.
- Vierte la pasta y los guisantes escurridos en la sartén. Mezcla bien y ajusta con agua de cocción si es necesario.
- Fuera del fuego, incorpora el salmón ahumado y la menta fresca. Mezcla con cuidado, sazona con pimienta generosa y sirve.
5. Linguine con salmón, tomates cherry y rúcula
La opción más fresca y veraniega del repertorio. Sin nata ni crema: aquí los tomates cherry confitados en aceite de oliva crean la salsa, y la rúcula se añade al final para aportar un toque amargo y fresco. Es la versión para quienes prefieren sabores mediterráneos y platos más ligeros.
Ingredientes (para 4 personas)
- 400 g de linguine
- 200 g de salmón ahumado en tiras
- 300 g de tomates cherry cortados por la mitad
- 2 dientes de ajo laminados
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Un puñado generoso de rúcula fresca
- Piñones tostados (2 cucharadas)
- Pimienta negra y sal Maldon
Preparación paso a paso
- Cuece los linguine al dente. Reserva agua de cocción y escurre.
- Mientras tanto, en una sartén amplia, calienta el aceite a fuego medio. Añade los ajos laminados y los tomates cherry con la cara cortada hacia abajo. Cocina 4-5 minutos sin mover hasta que los tomates se ablanden y empiecen a caramelizar.
- Voltea los tomates suavemente, presiona algunos con el dorso de una cuchara para que suelten sus jugos, y cocina 2 minutos más. Sazona ligeramente con sal.
- Añade la pasta escurrida y un poco de agua de cocción. Mezcla bien para que la pasta absorba los jugos del tomate.
- Fuera del fuego, añade las tiras de salmón ahumado, la rúcula fresca y los piñones tostados. La rúcula se ablandará ligeramente con el calor residual. Mezcla con delicadeza.
- Sirve con un hilo de aceite de oliva en crudo, pimienta negra y unas escamas de sal Maldon.
Cómo elegir la pasta perfecta para salmón ahumado
No todas las pastas funcionan igual con el salmón ahumado. La elección correcta puede elevar tu plato de bueno a excepcional. Estas son nuestras recomendaciones según el tipo de salsa:
- Salsas cremosas con nata: tagliatelle, fettuccine, pappardelle o linguine. Las pastas largas y planas atrapan la crema entre sus pliegues y crean bocados generosos donde la salsa envuelve cada tira. Las tagliatelle son el estándar de oro para esta combinación.
- Salsas ligeras con aceite: spaghetti o linguine. Las pastas largas y redondas permiten que el aceite y los jugos se distribuyan de forma uniforme, sin que la salsa se acumule en exceso.
- Salsas con trozos (tomate, verduras): penne, fusilli o farfalle. Las pastas cortas con formas y cavidades atrapan los trozos de verdura y salmón, creando bocados variados y texturizados.
- Ensaladas de pasta: fusilli, farfalle o conchiglie. Necesitas pastas que retengan el aliño en sus recovecos y que mantengan la textura al enfriarse.
Consejo: invierte en pasta de buena calidad, preferiblemente trafilata al bronzo (trefilada en bronce), que tiene una superficie más rugosa y porosa que atrapa mejor las salsas. La diferencia con la pasta lisa industrial es notable, especialmente en recetas sencillas donde cada ingrediente cuenta.
Para más inspiración con salmón ahumado, explora nuestras recetas con salmón ahumado, nuestras ensaladas con salmón ahumado, y descubre toda nuestra selección en la colección de salmón ahumado artesanal de Bacalalo.
Conclusiones
- Pasta y salmón ahumado: una combinación infalible: Pocas combinaciones culinarias son tan satisfactorias como la pasta con salmón ahumado.
- Regla de oro: el salmón ahumado no se cocina: Antes de entrar en las recetas, hay un principio fundamental que debes grabar a fuego: el salmón ahumado se añade siempre al final, fuera del fuego, y nunca se cocina.
- 1. Tagliatelle con nata, eneldo y salmón ahumado: La receta clásica por excelencia.
- 2. Penne con salmón ahumado, limón y alcaparras: Una versión más ligera y mediterránea donde el limón y las alcaparras aportan un punto ácido y salino que equilibra la riqueza del salmón.
- 3. Spaghetti aglio e olio con tiras de salmón: La versión más minimalista y elegante: un aglio e olio clásico italiano elevado con salmón ahumado.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el salmón ahumado no se debe cocinar en la pasta?
El salmón ahumado ya está curado y ahumado, por lo que cocinarlo con calor directo lo endurece, le da textura gomosa y destruye sus aromas delicados. Se añade siempre al final, fuera del fuego, para que el calor residual lo temple sin cocinarlo.
¿Puedo usar salmón ahumado en caliente para estas recetas?
Sí, el salmón ahumado en caliente tiene una textura más firme y se desmenuza en copos. Funciona bien en las recetas con nata (tagliatelle, farfalle), donde se integra en la salsa desmenuzándose. Para las recetas con aceite, es preferible el ahumado en frío clásico en tiras.
¿Cuánto salmón ahumado necesito por persona para pasta?
Calcula 50 g de salmón ahumado por persona como plato principal. Es suficiente para que el salmón tenga presencia en cada bocado sin dominar excesivamente el plato. Para una ocasión especial, puedes subir a 70-80 g por persona.
¿Se puede hacer pasta con salmón ahumado sin nata?
Por supuesto. Las recetas 2, 3 y 5 de este artículo no llevan nata. Puedes sustituir la nata por aceite de oliva de calidad, crème fraîche (más ligera), queso mascarpone o incluso agua de cocción de la pasta emulsionada con mantequilla.
¿Se puede recalentar la pasta con salmón ahumado?
No es lo ideal, ya que recalentar cocinará el salmón y perderá su textura. Si te sobra pasta con salsa, guárdala sin el salmón y añade salmón fresco al recalentar. Si no es posible, recalienta a fuego muy suave con un chorrito de nata o agua para recuperar la cremosidad.
¿Qué vino marida con pasta con salmón ahumado?
Un blanco con cuerpo como un Chardonnay, un Viognier o un Godello gallego. Si la receta lleva nata, un blanco con buena acidez equilibrará la riqueza. Para las versiones con tomate, un rosado seco funciona estupendamente.
¿Puedo sustituir la pasta por alternativas sin gluten?
Sí. La pasta de maíz y arroz es la alternativa sin gluten más extendida y funciona bien en estas recetas. La pasta de legumbres (lentejas rojas, garbanzos) también es buena opción, aunque su sabor más intenso puede competir con el salmón. Ajusta los tiempos de cocción según la pasta elegida.
¿El salmón ahumado combina con tomate?
Sí, aunque es una combinación menos clásica que con nata. La clave está en usar tomates cherry confitados o tomate fresco, no salsa de tomate cocida. El salmón ahumado combina especialmente bien con tomate cherry, rúcula y aceite de oliva, como en la receta de linguine de este artículo.
¿Qué especias le pegan al salmón ahumado?
Eneldo: Esta hierba aromática de sabor delicado y ligeramente anisado es un acompañante clásico del salmón. ... Albahaca: Agrega un toque de frescura y dulzura al salmón. ... Estragón: ... Limón y Eneldo: ... Mostaza de Dijon: ... Jengibre: ... Pimentón Ahumado : ... Salsa Teriyaki:
¿Es sano comer salmón ahumado?
¿Con qué verdura acompañar el salmón?
Verduras que combinan perfectamente con el salmón Elige verduras frescas como espárragos, zanahorias baby o calabacines salteados para un toque saludable y ligero. También puedes combinarlo con puré de patatas o boniato para una guarnición más consistente.
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