Resumen: Hacer anchoas caseras en sal es un proyecto fascinante para cualquier amante de la gastronomía. Es un proceso artesanal ancestral que se ha practicado durante siglos en el Cantábrico y el Mediterráneo, y que puedes reproducir en tu cocina con resultados sorprendentemente buenos. Eso sí, necesitas paciencia: el proceso completo dura un mínimo de 6 meses.
Contenido
- ¿Merece la pena hacer anchoas en casa?
- Materia prima: el bocarte fresco
- Material necesario
- El proceso paso a paso
- La curación: paciencia como ingrediente
- Fileteado y envasado
- Conservación de las anchoas caseras
- Seguridad alimentaria: histamina y riesgos
- Errores comunes y cómo evitarlos
- Preguntas frecuentes
- Conclusiones
¿Merece la pena hacer anchoas en casa?
Hacer anchoas caseras en sal es un proyecto fascinante para cualquier amante de la gastronomía. Es un proceso artesanal ancestral que se ha practicado durante siglos en el Cantábrico y el Mediterráneo, y que puedes reproducir en tu cocina con resultados sorprendentemente buenos. Eso sí, necesitas paciencia: el proceso completo dura un mínimo de 6 meses.
¿Merece la pena? Depende de lo que busques. Si buscas ahorrar dinero, probablemente no: el bocarte fresco no es barato en la pescadería, y el tiempo invertido es considerable. Pero si buscas la satisfacción de crear tu propio producto artesanal, entender cómo se elabora la anchoa desde cero y disfrutar de un resultado único (porque tus anchoas serán diferentes a cualquiera que compres), entonces absolutamente sí.
En Bacalalo vendemos anchoas del Cantábrico artesanales elaboradas por conserveras profesionales con décadas de experiencia, y reconocemos que es difícil igualar ese nivel en casa. Pero esta guía te permitirá acercarte mucho y, sobre todo, te dará una comprensión profunda de por qué las anchoas de Santoña artesanales cuestan lo que cuestan.
Materia prima: el bocarte fresco
La calidad de tus anchoas caseras depende fundamentalmente de la calidad del bocarte fresco que consigas. Aquí van las claves para elegir bien:
Temporada
La mejor época para comprar bocarte es la costera de primavera (abril-junio), cuando el pescado tiene más grasa y mejor sabor. El bocarte de otoño o invierno es más magro y dará una anchoa más seca y menos sabrosa. Si vives en la costa, busca bocarte fresco de lonja. Si estás en interior, muchas pescaderías reciben bocarte fresco del Cantábrico en temporada.
Tamaño
Elige bocartes de tamaño mediano-grande (8-12 cm). Los demasiado pequeños son difíciles de filetear después de la curación. Los muy grandes (más de 14 cm) tienen una textura más fibrosa. El tamaño medio es ideal para anchoas caseras.
Frescura
El bocarte debe estar extremadamente fresco: ojos brillantes, carne firme, olor a mar limpio (no a «pescado»). Si el bocarte lleva días en hielo, la calidad de la anchoa final se resentirá. Lo ideal es salarlo el mismo día de la compra, como hacen las conserveras profesionales.
Cantidad
Compra al menos 1-2 kg de bocarte para que el proceso merezca la pena. Ten en cuenta que perderás un 50-60 % del peso entre la limpieza, la curación y el fileteado: de 1 kg de bocarte fresco obtendrás unos 300-400 g de anchoas curadas en filete.
Material necesario
- Bocarte fresco: 1-2 kg (o más si quieres).
- Sal gruesa marina: la misma cantidad que de pescado (proporción 1:1 en peso). No uses sal yodada ni sal fina: la gruesa drena mejor la humedad.
- Recipiente de cristal, cerámica o plástico alimentario: con tapa. No uses metal (reacciona con la sal y el pescado). Tarros grandes de cristal tipo conserva funcionan perfectamente.
- Peso para prensar: un plato que encaje dentro del recipiente con algo pesado encima (piedras limpias, latas de conserva, bolsa con agua). El peso es fundamental para expulsar el líquido del pescado.
- Cuchillo afilado y tabla para la limpieza y el fileteado posterior.
- Aceite de oliva virgen extra para envasar las anchoas una vez curadas.
- Tarros de cristal pequeños con tapa para el envasado final.
El proceso paso a paso
Paso 1: Limpiar el bocarte
- Retira la cabeza de cada bocarte tirando hacia abajo: las vísceras suelen salir junto con la cabeza.
- Abre el vientre con el pulgar y retira cualquier resto de vísceras.
- No retires la espina ni la cola: se dejan durante la curación y se retiran en el fileteado posterior.
- No laves con agua: el agua es enemiga de la salazón. Si necesitas limpiar restos, hazlo brevemente con agua con sal y seca inmediatamente con papel de cocina.
Paso 2: Primera capa de sal
- Cubre el fondo del recipiente con una capa de sal gruesa de unos 2 cm.
- Coloca una capa de bocartes sobre la sal, todos en la misma dirección, pegados unos a otros pero sin amontonarlos.
- Cubre con otra capa generosa de sal (1 cm).
- Repite: capa de bocartes + capa de sal, hasta terminar con todos los bocartes.
- La última capa debe ser una capa gruesa de sal (2-3 cm) que selle completamente el pescado.
Paso 3: Prensar
- Coloca un plato o disco que encaje dentro del recipiente sobre la última capa de sal.
- Pon peso encima: 2-3 kg para 1 kg de bocarte. Puedes usar latas de conserva, piedras limpias o una bolsa zip con agua.
- El peso expulsa el líquido del pescado (la salmuera), que irá subiendo durante los primeros días.
- Tapa el recipiente (sin cerrar herméticamente: necesita algo de aire) y colócalo en un lugar fresco y oscuro (sótano, despensa). Temperatura ideal: 12-18 °C.
La curación: paciencia como ingrediente
Aquí es donde se produce la magia, y donde necesitas paciencia. La curación en sal es un proceso de transformación lenta:
- Primeras 48 horas: la sal empieza a extraer agua del pescado. Verás cómo sube líquido (salmuera). No retires este líquido: forma parte del proceso de curación.
- Semana 1-2: el bocarte cambia de color (de plateado a rosado oscuro) y de textura (de blando a firme). El olor será fuerte pero limpio: a pescado salado, no a podrido.
- Meses 1-3: la curación avanza lentamente. La carne se oscurece y se compacta. El sabor empieza a desarrollar notas de umami.
- Meses 3-6: la anchoa está «comestible» a partir de los 3 meses, pero recomendamos esperar al menos 6 para un sabor completo. Entre los 6 y los 12 meses es cuando alcanza su punto óptimo.
Durante la curación, revisa el recipiente cada 2-3 semanas. La salmuera debe cubrir el pescado. Si baja de nivel, añade más salmuera (agua saturada de sal: disuelve sal en agua hasta que no absorba más). Si ves moho en la superficie, retíralo con una cuchara limpia: no afecta al pescado de debajo si está cubierto de salmuera, pero es señal de que necesitas más peso o más sal.
Fileteado y envasado
Cuando la curación está completa (mínimo 6 meses), llega el momento de filetear y envasar tus anchoas. Este es el paso que más habilidad requiere:
- Saca los bocartes de la sal: retíralos con cuidado. Estarán firmes y oscuros.
- Retira la sal y la piel: pasa cada bocarte brevemente bajo un chorro de agua fría para retirar la sal gruesa. Con los dedos, pela la piel (sale fácilmente en la anchoa bien curada).
- Filetea: con un cuchillo fino o con los pulgares, separa cada filete de la espina central. Tira de la espina suavemente y los dos filetes se separan. Retira la cola y cualquier resto de espina.
- Seca los filetes: colócalos sobre papel de cocina para retirar el exceso de humedad.
- Envasa en aceite: coloca los filetes en tarros de cristal pequeños, capa por capa, y cúbrelos completamente con aceite de oliva virgen extra. Cierra bien.
Las anchoas recién fileteadas y envasadas en aceite necesitan aún 1-2 semanas de reposo antes de comerlas: el aceite necesita penetrar en el filete y «suavizar» la textura de la curación.
Conservación de las anchoas caseras
- En sal (sin filetear): los bocartes curados en sal se conservan hasta 2-3 años en su recipiente original, siempre que estén cubiertos de salmuera y en lugar fresco (12-18 °C). Es como un «almacén» del que vas sacando cuando necesitas.
- Fileteadas en aceite: en tarro cerrado, en nevera, duran 3-6 meses. Una vez abierto el tarro, consúmelas en 7-10 días manteniendo los filetes siempre cubiertos de aceite.
- No congelar: la congelación deteriora la textura de la anchoa curada. No es necesario si están bien conservadas en sal o en aceite.
Seguridad alimentaria: histamina y riesgos
La principal preocupación de seguridad al hacer anchoas caseras es la histamina. Este compuesto se forma cuando el pescado no se mantiene a temperaturas adecuadas y ciertas bacterias transforman la histidina (aminoácido natural del pescado) en histamina. Un exceso de histamina puede causar intoxicación (cefaleas, náuseas, erupciones cutáneas).
Para minimizar el riesgo:
- Frescura absoluta: sala el bocarte el mismo día de la compra. Mantenlo en hielo o nevera hasta el momento de salar.
- Temperatura de curación: mantén el recipiente entre 12-18 °C. Nunca dejes curar en un lugar caliente (más de 22 °C).
- Sal suficiente: no escatimes en sal. La proporción 1:1 (peso de sal igual al peso de pescado) es la estándar por seguridad.
- Higiene: manos limpias, utensilios limpios, recipientes limpios. La contaminación cruzada es un riesgo real.
Si en algún momento del proceso detectas un olor desagradable (amoniaco, podrido), sabor amargo intenso o textura pastosa y descompuesta, desecha todo el lote. La salazón correcta produce un olor fuerte pero limpio, nunca pútrido.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Poco peso de prensado: si no prensas suficiente, el líquido no sale y la curación es desigual. Usa al menos 2-3 kg de peso por cada kg de bocarte.
- Curación demasiado corta: la impaciencia es el mayor enemigo. Las anchoas «de 3 meses» están comestibles pero insípidas. 6 meses es el mínimo para un sabor decente; 10-12 meses es el óptimo.
- Sal inadecuada: usa sal marina gruesa. La sal fina forma una costra impenetrable; la sal yodada deja regusto metálico.
- Recipiente metálico: nunca uses metal. La reacción sal-metal-pescado contamina el producto y produce sabores desagradables. Solo cristal, cerámica o plástico alimentario.
- No vigilar la salmuera: si la salmuera baja y los bocartes quedan expuestos al aire, se oxidan y estropean. Revisa cada 2-3 semanas.
- Filetear sin experiencia: las primeras anchoas que filetees serán imperfectas. No te desanimes: es cuestión de práctica. Las sobadoras de Santoña tardan meses en dominar la técnica.
¿Prefieres dejar el trabajo artesanal a los profesionales? En Bacalalo encontrarás anchoas del Cantábrico elaboradas por maestros conserveros con décadas de experiencia.
Conclusiones
- ¿Merece la pena hacer anchoas en casa?: Hacer anchoas caseras en sal es un proyecto fascinante para cualquier amante de la gastronomía.
- Materia prima: el bocarte fresco: La calidad de tus anchoas caseras depende fundamentalmente de la calidad del bocarte fresco que consigas.
- Material necesario: Aquí es donde se produce la magia, y donde necesitas paciencia.
- Fileteado y envasado: Cuando la curación está completa (mínimo 6 meses), llega el momento de filetear y envasar tus anchoas.
- Conservación de las anchoas caseras: La principal preocupación de seguridad al hacer anchoas caseras es la histamina.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda el proceso completo?
La preparación del bocarte lleva 1-2 horas. La curación en sal, mínimo 6 meses (ideal 10-12). El fileteado, 1-2 horas según cantidad. Total: unos 6-12 meses de espera con 3-4 horas de trabajo activo repartidas en dos sesiones.
¿Se puede usar cualquier pescado o solo bocarte?
El bocarte (anchoa europea, Engraulis encrasicolus) es la especie tradicional y la que mejor resultado da. También se pueden salar sardinas, pero el resultado es diferente (más graso, más intenso). Otros pescados pequeños no funcionan igual de bien para salazón.
¿Necesito frigorífico para la curación?
No necesariamente. La curación tradicional se hace a temperatura ambiente en lugares frescos (sótano, despensa, garaje, 12-18 °C). Si vives en un clima cálido sin un espacio fresco, puedes curar en nevera, pero el proceso será más lento.
¿Cuánta sal necesito exactamente?
La regla es 1:1 en peso: 1 kg de bocarte = 1 kg de sal marina gruesa. Es mucha sal, pero es necesaria para la seguridad y la calidad. La sal sobrante se puede reutilizar como «sal de anchoa» para cocinar (tiene un sabor umami increíble).
¿Y si aparece moho?
El moho blanco en la superficie de la salmuera es relativamente normal: retíralo con una cuchara limpia y asegúrate de que los bocartes siguen cubiertos de salmuera. Si el moho es verde, negro o tiene mal olor, desecha el lote.
¿Puedo acelerar el proceso?
No de forma segura. Algunos intentan curar a más temperatura para acelerar, pero esto aumenta el riesgo de histamina y produce anchoas de peor calidad. La curación lenta a baja temperatura es lo que produce las mejores anchoas. No hay atajos.
¿Las anchoas caseras son seguras para embarazadas?
Las anchoas correctamente curadas en sal durante 6+ meses son seguras porque el proceso de salazón elimina parásitos y patógenos. El riesgo principal es la histamina, que se evita con frescura y temperatura adecuada. Si tienes dudas, consulta a tu médico. Más sobre anchoas y embarazo.
¿Sale más barato hacerlas en casa?
Normalmente no. Un kilo de bocarte fresco cuesta 8-15 €/kg y da 300-400 g de anchoa en filete. Más la sal y el aceite, más 6 meses de espera. Una lata comercial de buena calidad puede salir más económica. La motivación principal de hacer anchoas caseras es la satisfacción artesanal, no el ahorro.
¿Cuánto tiempo tienen que estar las anchoas en sal?
¿Cuánto tiempo tienen que estar las anchoas en salmuera? Así permanecen un mínimo de tres meses, aunque este periodo puede alargarse entre seis y ocho meses. Durante este tiempo, las anchoas pierden agua y grasa, e incorporan la sal a la vez que adquieren el color, olor y sabor propios de la anchoa.
¿Cuánto duran las anchoas en salmuera?
En líneas generales las anchoas pueden tener una caducidad de entre seis meses o un año, si se conservan correctamente. Mira la fecha indicada en el envase y asegúrate de consumir tus anchoas antes. Una vez abiertas, las anchoas deben consumirse dentro del plazo de una semana.

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