Resumen: La ensaladilla rusa es una ensalada fría de patata, zanahoria, guisantes y otros vegetales, ligada con mayonesa y enriquecida con proteína (atún en conserva, en la versión española). Se sirve como tapa, entrante o guarnición, y es uno de los platos más consumidos en la hostelería y los hogares de toda España, especialmente en los meses de calor.
La ensaladilla rusa es, probablemente, el plato frío más querido de toda España. No hay bar de tapas, celebración familiar ni comida de verano que se conciba sin esa fuente generosa coronada de mayonesa y decorada con una anchoa o un langostino. Y, sin embargo, pocas recetas generan tanta controversia: con pepinillos o sin ellos, con aceitunas o sin ellas, la patata cortada gruesa o fina, la mayonesa casera o comprada. Cada familia defiende su versión como la única verdadera.
En esta guía te enseñamos a hacer una ensaladilla rusa casera de las que dejan huella: con ingredientes de primera, una mayonesa emulsionada a mano, verduras cocidas en su punto exacto y un montaje de bar profesional. Todos los trucos que hemos aprendido en Bacalalo del Mercat del Ninot, desde 1990, preparando y sirviendo miles de raciones de esta tapa inmortal.
Contenido
- Qué es la ensaladilla rusa
- El secreto de una buena ensaladilla: la mayonesa
- Ingredientes para la ensaladilla rusa perfecta
- Cómo cocer las verduras sin pasarse
- Receta paso a paso: ensaladilla rusa tradicional
- Nuestra ensaladilla artesana: lista para servir
- Presentación y guarnición de bar
- Variantes modernas
- Conclusión
- Preguntas frecuentes
Qué es la ensaladilla rusa
La ensaladilla rusa es una ensalada fría de patata, zanahoria, guisantes y otros vegetales, ligada con mayonesa y enriquecida con proteína (atún en conserva, en la versión española). Se sirve como tapa, entrante o guarnición, y es uno de los platos más consumidos en la hostelería y los hogares de toda España, especialmente en los meses de calor.
Su origen está lejos de nuestras fronteras. El plato nació en Moscú hacia 1860, cuando el chef franco-belga Lucien Olivier creó la salade Olivier para el restaurante Hermitage. Aquella versión original era un plato de lujo: urogallo, lengua de ternera, caviar, cangrejos de río, alcaparras y una salsa secreta que Olivier se llevó a la tumba. Poco tenía que ver con lo que hoy servimos en España.
La receta viajó por Europa y cada país la adaptó a su despensa y su gusto. En Rusia evolucionó hacia la salat Olivye que se prepara en Nochevieja con salchichas y guisantes en conserva. En Francia se conoció como macédoine de légumes. Y en España, la transformación fue radical: se sustituyó la carne por atún en conserva (mucho más asequible y disponible), se añadieron aceitunas y pepinillos, y la salsa original se reemplazó por una generosa mayonesa casera. El resultado es un plato que, pese a su nombre, es tan español como la tortilla de patatas o el gazpacho.
La ensaladilla rusa triunfó en los bares de tapas a partir de los años 50 y 60 del siglo XX, cuando la hostelería popular se consolidó. Su éxito se debe a razones prácticas: se prepara con antelación, mejora con el reposo, es económica, alimenta, y permite al bar servir raciones sin necesidad de fogón. Es el ejemplo perfecto de cómo un plato humilde puede alcanzar la categoría de clásico nacional cuando los ingredientes son buenos y la mano es cuidadosa.
El secreto de una buena ensaladilla: la mayonesa
Si la ensaladilla rusa tiene un solo secreto, es este: la mayonesa casera. No hay atajos. Una mayonesa de bote, por buena que sea, nunca alcanzará la untuosidad, el brillo y el sabor limpio de una mayonesa emulsionada en casa. Es la diferencia entre una ensaladilla correcta y una memorable.
La mayonesa es una emulsión: una mezcla estable de dos líquidos que normalmente no se mezclan (aceite y un componente acuoso, en este caso vinagre o limón). La lecitina de la yema de huevo actúa como emulsionante, rodeando cada microgota de aceite y manteniéndola en suspensión. Entender esto te ayuda a evitar el error más temido: que la mayonesa se corte.
Ingredientes para la mayonesa
- 2 yemas de huevo a temperatura ambiente
- 250-300 ml de aceite de girasol (o mitad girasol, mitad oliva suave)
- 1 cucharada de vinagre de vino blanco (o zumo de medio limón)
- Una pizca de sal
Cómo emulsionar correctamente
- Todo a temperatura ambiente. El huevo frío emulsiona peor. Saca las yemas de la nevera al menos 30 minutos antes.
- Coloca las yemas en un bol alto y estrecho (si usas batidora de vaso) o en un mortero amplio (si la haces a mano). Añade la sal y el vinagre. Bate unos segundos hasta integrar.
- Añade el aceite en hilo muy fino, casi gota a gota al principio. Este es el momento crítico: si echas demasiado aceite de golpe, la emulsión se rompe. Bate sin parar mientras incorporas el aceite.
- Cuando hayas integrado un tercio del aceite y veas que la mezcla empieza a espesar, puedes ir aumentando el caudal del hilo de aceite. Sigue batiendo.
- La mayonesa está lista cuando tiene una consistencia firme, un color amarillo pálido y un brillo satinado. Prueba y ajusta de sal y ácido.
Si se corta: no tires nada. Pon una yema nueva en un bol limpio y ve añadiendo la mayonesa cortada poco a poco, como si fuera aceite. Emulsionará de nuevo sin problema.
Consejo profesional: para la ensaladilla, la mayonesa debe quedar ligeramente más firme de lo habitual, porque la humedad de las verduras la irá aflojando. Si te queda blanda, añade un chorrito más de aceite. Muchos bares profesionales usan exclusivamente aceite de girasol para la mayonesa de ensaladilla porque produce un sabor más neutro que deja brillar al resto de ingredientes. El aceite de oliva virgen extra, aunque más sabroso, puede resultar amargo en una emulsión fría y compite con los otros sabores.
Ingredientes para la ensaladilla rusa perfecta
Esta receta de ensaladilla rusa está calculada para 6-8 personas como tapa generosa o para 4-6 como plato principal. Las proporciones están equilibradas para que cada cucharada tenga un poco de todo.
Para la base
- 600 g de patatas (variedad harinosa tipo Kennebec o Monalisa)
- 200 g de zanahorias (2 zanahorias medianas)
- 150 g de guisantes (congelados finos o frescos de temporada)
- 3 huevos cocidos
- 200 g de atún en conserva de calidad (en aceite de oliva, bien escurrido)
- 60 g de aceitunas verdes sin hueso (manzanilla o gordal, picadas)
- 50 g de pepinillos en vinagre (cornichons, picados finos)
Para la mayonesa
- 2 yemas de huevo
- 250-300 ml de aceite de girasol
- 1 cucharada de vinagre de vino blanco
- Sal al gusto
Para decorar
- 1 huevo cocido extra, cortado en rodajas
- Aceitunas, tiras de pimiento rojo, anchoas o langostinos (a elección)
- Pimentón dulce de la Vera (un espolvoreado final)
Notas sobre los ingredientes
El atún: este es el ingrediente que marca la diferencia entre una ensaladilla vulgar y una extraordinaria. Un atún en conserva de calidad, con lomos firmes que se desmiguen en lascas limpias, aporta sabor a mar y una textura que contrasta con la suavidad de la patata. El atún barato se deshace en una pasta insípida que desaparece en la ensaladilla. Merece la pena invertir aquí: es el alma del plato.
Las patatas: la variedad importa. Las patatas harinosas (Kennebec, Monalisa) absorben mejor la mayonesa y tienen una textura más cremosa. Las cerosas (tipo nueva) mantienen más la forma pero quedan más firmes y absorben menos salsa. Para ensaladilla, harinosas siempre.
Los guisantes: los congelados finos (no los secos ni los de bote) son la mejor opción durante casi todo el año. Son dulces, mantienen el color verde vivo y se cuecen en minutos. Si tienes acceso a guisantes frescos de temporada (primavera), son imbatibles, pero la ventana es corta.
Aceitunas y pepinillos: son los ingredientes que dividen a familias enteras. Nuestra posición: ambos aportan un contrapunto ácido y salado que equilibra la untuosidad de la mayonesa. No son negociables en una buena ensaladilla. Pícalos finos para que se integren sin dominar.
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Cómo cocer las verduras sin pasarse
La cocción de las verduras es el paso más técnico de la ensaladilla. Cada vegetal tiene un tiempo de cocción diferente, y pasarse aunque sea dos minutos puede significar la diferencia entre dados firmes y una papilla. La ensaladilla rusa perfecta tiene las verduras al dente: tiernas al morderlas pero con estructura, nunca blandas ni deshechas.
Patatas: 18-22 minutos
Pon las patatas peladas y cortadas en trozos grandes (cuartos) en una olla con agua fría con sal. Lleva a ebullición y cuece a fuego medio 18-22 minutos, dependiendo del tamaño. Están listas cuando un cuchillo las atraviesa con ligera resistencia en el centro. Si el cuchillo entra como en mantequilla, te has pasado. Mejor quedarse corto: la patata seguirá cocinándose con el calor residual. No cuezas la patata cortada en dados desde el principio: absorberá demasiada agua y quedará aguada.
Zanahorias: 12-15 minutos
Pela las zanahorias y cuécelas enteras en agua hirviendo con sal durante 12-15 minutos. El mismo principio que las patatas: mejor enteras que cortadas, para que absorban menos agua. Deben quedar firmes, con un punto crujiente residual. Al cortarlas en dados después, notarás si tienen la textura correcta: los dados deben mantener su forma sin deshacerse.
Guisantes: 2-3 minutos
Los guisantes congelados apenas necesitan cocción. Escáldalos en agua hirviendo con sal durante 2-3 minutos, no más. Inmediatamente después, sumérgelos en un bol con agua y hielo para cortar la cocción y fijar el color verde brillante. Este baño de hielo es importante: sin él, los guisantes siguen cocinándose con su propio calor y acaban blandos y de color verde apagado.
Huevos: 10-11 minutos
Cuece los huevos empezando en agua fría, cuenta 10-11 minutos desde que rompe a hervir. Pásalos inmediatamente a agua helada. Así la yema queda firme pero no seca, sin ese cerco verdoso que aparece cuando se cuecen en exceso (sulfuro de hierro, inofensivo pero antiestético). Pela bajo un chorrito de agua para facilitar la tarea.
El corte: dados uniformes
Una vez cocidas y enfriadas las verduras, córtalas en dados de 1 cm aproximadamente. La uniformidad no es capricho: dados similares se mezclan mejor, se recubren de mayonesa de forma pareja y ofrecen una textura equilibrada en cada bocado. Los huevos se pican en trozos algo más gruesos que las verduras, para que aporten contraste. El atún se desmiga en lascas con un tenedor, nunca se pica.
Receta paso a paso: ensaladilla rusa tradicional
Con las verduras cocidas, los huevos listos y la mayonesa preparada, montar la ensaladilla es sencillo. Pero el orden y la técnica importan más de lo que parece. Sigue estos pasos para una ensaladilla rusa casera de categoría.
Paso 1: Enfriar completamente las verduras
Este paso es innegociable. Las verduras deben estar completamente frías antes de mezclar con la mayonesa. Si las mezclas tibias, el calor romperá la emulsión de la mayonesa (se cortará) y además fomentará la proliferación bacteriana. Corta las verduras en dados mientras aún están tibias (son más fáciles de cortar) y extiéndelas en una bandeja amplia para que se enfríen más rápido. Nunca las amontones calientes en un bol: el vapor se condensa y las empapa.
Paso 2: Escurrir bien todos los ingredientes
La humedad es el enemigo de la ensaladilla. Escurre el atún apretando con un tenedor contra el colador. Seca los guisantes con papel de cocina. Asegúrate de que los dados de patata y zanahoria no tienen agua acumulada. Las aceitunas y pepinillos, igual: si los sacas directamente del bote chorreando, esa agua acabará diluyendo la mayonesa horas después.
Paso 3: Mezclar las verduras y el atún
En un bol grande, combina los dados de patata, zanahoria, los guisantes, el huevo picado, el atún desmigado, las aceitunas picadas y los pepinillos. Mezcla con suavidad usando una espátula o cuchara grande, con movimientos envolventes. No remuevas con violencia: no quieres deshacer los dados de patata ni aplastar los guisantes.
Paso 4: Salpimentar antes de la mayonesa
Prueba la mezcla sin mayonesa y ajusta de sal y pimienta. Este es el momento de rectificar, porque una vez añadida la mayonesa es más difícil calibrar. La patata absorbe mucha sal, así que probablemente necesites más de la que crees.
Paso 5: Incorporar la mayonesa
Añade la mayonesa en dos o tres tandas, mezclando entre cada adición. No pongas toda de golpe. La cantidad justa es la que recubre todos los ingredientes de forma generosa pero sin que la ensaladilla quede empapada o suelta. Debe haber suficiente mayonesa para que la mezcla sea untuosa pero que los dados de verdura no naden. Reserva un par de cucharadas para decorar la superficie.
Paso 6: Reposo en nevera (mínimo 2 horas)
Tapa la ensaladilla con film transparente a contacto (el film debe tocar la superficie para evitar que se reseque) y refrigera un mínimo de 2 horas, idealmente toda la noche. Durante el reposo, los sabores se funden, la patata absorbe parte de la mayonesa y el conjunto gana cohesión. Una ensaladilla recién hecha está buena; una que ha reposado una noche está sublime. Por eso los bares la hacen siempre la víspera.
Paso 7: Rectificar antes de servir
Después del reposo, la ensaladilla habrá absorbido parte de la mayonesa y puede haber quedado algo seca. Prueba y, si es necesario, añade una o dos cucharadas más de mayonesa y mezcla. Ajusta de sal. Sirve a temperatura de nevera, no a temperatura ambiente: la ensaladilla fría es más refrescante y la mayonesa se mantiene firme.
Nuestra ensaladilla artesana: lista para servir
Sabemos que no siempre hay tiempo para hacer una ensaladilla desde cero. Por eso en Bacalalo del Mercat del Ninot preparamos nuestra propia Ensaladilla Rusa Tradicional con Atún: una tarrina de 500 g de ensaladilla artesana, lista para abrir y servir.
La elaboramos con la misma filosofía que guía todo lo que hacemos desde 1990: materia prima de primera y receta tradicional sin atajos. Patatas cocidas en su punto, zanahorias firmes, guisantes tiernos, huevo, aceitunas, pepinillos y un atún en conserva de calidad que se nota en cada cucharada. Todo ligado con una mayonesa emulsionada con aceite de girasol, vinagre y huevo.
El resultado es una ensaladilla que sabe exactamente a lo que esperas: cremosa, equilibrada, con cada ingrediente en su sitio y un sabor que recuerda a la cocina de casa. Sin conservantes artificiales, sin espesantes, sin trucos. Solo producto bueno y mano experta.
500 gramos dan para 4-6 raciones como tapa o para 2-3 personas como plato. Basta con abrir la tarrina, montar la ensaladilla en forma de cúpula sobre un plato, decorar con una anchoa, un langostino o unas rodajas de huevo, y llevar a la mesa. En diez segundos tienes una tapa de bar profesional en tu casa.
Pedir Ensaladilla Rusa Tradicional con Atún (500 g)
Presentación y guarnición de bar
La presentación de la ensaladilla rusa es casi un arte en sí mismo. En los mejores bares de tapas, la ensaladilla no se sirve simplemente en un plato: se monta, se moldea y se decora con el mismo cuidado con el que un pastelero corona un pastel.
La forma clásica: la montaña
La presentación tradicional de bar es la forma de montaña o cúpula. Con una cuchara grande o una espátula, coloca la ensaladilla en el centro del plato y dale forma ovalada y elevada, como un pequeño monte. Alisa la superficie con la parte posterior de la cuchara y extiende una capa fina de mayonesa por encima, como si glaseases un pastel. Esta capa de mayonesa sella la superficie, protege del aire y le da un acabado lustroso y profesional.
Decoración clásica
Sobre la cúpula de mayonesa, el canon exige al menos una de estas guarniciones:
- Filetes de anchoa: una o dos anchoas del Cantábrico dispuestas en forma de aspa o en paralelo sobre la cima. El contraste salado-umami de la anchoa con la suavidad de la ensaladilla es espectacular.
- Langostino cocido: un langostino pelado y partido por la mitad, colocado sobre la cúspide. Eleva la tapa de popular a premium al instante. Unos langostinos seleccionados de calidad gourmet son ideales para este uso.
- Tiras de pimiento rojo: pimiento del piquillo o pimiento morrón cortado en tiras finas, formando un dibujo sobre la superficie.
- Rodajas de huevo duro: cortadas finas y dispuestas alrededor de la base o sobre la cúpula.
- Aceitunas: rellenas de anchoa o de pimiento, colocadas en los laterales.
El toque final: pimentón
Un ligero espolvoreado de pimentón dulce de la Vera sobre la superficie de mayonesa aporta color, un sutil aroma ahumado y ese aspecto de tapa de bar castizo que dice "aquí saben lo que hacen". No te pases: una pizca es suficiente. El pimentón es intenso y demasiado puede amargar.
Presentación moderna
Para cenas más formales o eventos, puedes usar un aro de emplatar para hacer raciones individuales cilíndricas, perfectamente lisas. Desmolda, cubre con una cucharada de mayonesa, una anchoa y un ramito de eneldo fresco. Es la misma ensaladilla de siempre pero con un acabado de restaurante que impresiona sin esfuerzo.
Variantes modernas
La ensaladilla rusa admite interpretaciones casi infinitas sin perder su esencia. Los chefs de toda España han revisitado este clásico con ingredientes premium y técnicas actuales. Aquí tienes las variantes más interesantes.
Ensaladilla rusa con langostinos
La versión premium por excelencia. Sustituye el atún por langostinos cocidos y troceados o, mejor aún, combina ambas proteínas. Los langostinos aportan dulzor, una textura carnosa que contrasta con la suavidad de la patata y un punto de elegancia que transforma la tapa de bar en un plato de restaurante. Cuece los langostinos solo 2-3 minutos en agua hirviendo con sal y una hoja de laurel, enfríalos en agua con hielo, pélalos y trocéalos. Reserva algunos enteros para coronar la ensaladilla. Unos langostinos seleccionados gourmet son perfectos para esta versión.
Ensaladilla rusa con pulpo
Muy popular en Galicia y en los bares de nueva cocina. Sustituye el atún por pulpo cocido cortado en dados pequeños. La textura gelatinosa del pulpo aporta un contraste único. Para potenciar el sabor, aliña los dados de pulpo con un hilo de aceite de oliva virgen extra y pimentón antes de incorporarlos a la ensaladilla. El resultado es una tapa que sorprende y conquista.
Ensaladilla rusa con aguacate
Una variante contemporánea que funciona sorprendentemente bien. Añade medio aguacate maduro cortado en dados a la mezcla justo antes de añadir la mayonesa. El aguacate aporta cremosidad extra y un sabor suave que no compite con los demás ingredientes. La clave: usar aguacate firme que no se deshaga al mezclar, y añadirlo al final para que mantenga su forma. También puedes sustituir parte de la mayonesa por una crema de aguacate triturado con limón.
Ensaladilla rusa ligera con yogur griego
Para quienes buscan una versión más ligera, sustituye la mitad de la mayonesa por yogur griego natural (sin azúcar). El yogur aporta cremosidad con muchas menos calorías y un punto ácido que resulta refrescante. No sustituyas toda la mayonesa: sin ella, la ensaladilla pierde la untuosidad que la define. La proporción ideal es 60 % mayonesa y 40 % yogur griego.
Ensaladilla de marisco
La versión festiva para ocasiones especiales. Sustituye el atún por una combinación de gambas, mejillones y taquitos de surimi o merluza cocida. Es una ensaladilla que roza el salpicón de marisco pero con la base de patata y mayonesa que la mantiene en la familia de las ensaladillas. Decora con langostinos enteros, unas gotas de salsa rosa y un hilo de aceite de oliva virgen extra.
Conclusión
La ensaladilla rusa no es solo una receta: es un patrimonio gastronómico que cada familia, cada bar y cada cocinero interpreta a su manera. Lo que todas las buenas versiones comparten es lo mismo: ingredientes de calidad, una mayonesa casera bien emulsionada, verduras cocidas en su punto justo y el respeto por un plato que lleva más de un siglo en nuestras mesas.
No hace falta ser chef para hacer una ensaladilla memorable. Hace falta paciencia para cocer cada verdura por separado, rigor para escurrir bien cada ingrediente, generosidad con la mayonesa y disciplina para dejarla reposar toda la noche antes de servir. Son pequeños detalles que separan la ensaladilla mediocre de la que hace que tus invitados pidan repetir.
Y si un día no tienes tiempo pero quieres una ensaladilla como Dios manda, nuestra Ensaladilla Rusa Tradicional con Atún de Bacalalo está lista para abrir, servir y disfrutar. Hecha con los mismos ingredientes y el mismo cariño que pondrías tú en casa. Porque en Bacalalo del Mercat del Ninot llevamos desde 1990 haciendo las cosas bien, y la ensaladilla rusa no es una excepción.
Conclusiones
- Qué es la ensaladilla rusa: La ensaladilla rusa es una ensalada fría de patata, zanahoria, guisantes y otros vegetales, ligada con mayonesa y enriquecida con proteína (atún en conserva, en la versión española).
- El secreto de una buena ensaladilla: la mayonesa: Si la ensaladilla rusa tiene un solo secreto, es este: la mayonesa casera.
- Ingredientes para la ensaladilla rusa perfecta: Esta receta de ensaladilla rusa está calculada para 6-8 personas como tapa generosa o para 4-6 como plato principal.
- Cómo cocer las verduras sin pasarse: La cocción de las verduras es el paso más técnico de la ensaladilla.
- Receta paso a paso: ensaladilla rusa tradicional: Con las verduras cocidas, los huevos listos y la mayonesa preparada, montar la ensaladilla es sencillo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la ensaladilla rusa en la nevera?
Una ensaladilla rusa casera bien conservada dura 2-3 días en la nevera, siempre que esté tapada con film a contacto o en un recipiente hermético. A partir del tercer día, la textura se degrada (las patatas se ablandan demasiado y la mayonesa puede separarse) y el riesgo bacteriológico aumenta, especialmente si contiene huevo crudo en la mayonesa. Nuestra recomendación: prepárala la víspera y consúmela en las siguientes 48 horas. Si usas mayonesa comercial pasteurizada, puede durar hasta 4 días, pero la calidad gastronómica decae igualmente.
¿Se puede congelar la ensaladilla rusa?
No es recomendable congelar la ensaladilla rusa. La mayonesa se corta al descongelarse (la emulsión se rompe y suelta agua), la patata cambia de textura y queda harinosa y granulosa, y los guisantes pierden su firmeza. El resultado tras descongelar es una mezcla aguada y desagradable que nada tiene que ver con la ensaladilla original. Si necesitas preparar con mucha antelación, lo que sí puedes hacer es cocer y cortar las verduras, congelarlas por separado sin mayonesa, y montar la ensaladilla el día que la vayas a servir.
¿Por qué mi ensaladilla queda aguada?
Una ensaladilla aguada casi siempre se debe a uno de estos errores: no escurrir bien las verduras después de cocerlas (la patata caliente suelta vapor que se condensa en agua); mezclar las verduras con la mayonesa cuando aún están tibias (el calor rompe la emulsión); cocer las patatas cortadas en dados desde el inicio (absorben demasiada agua); o no escurrir bien el atún (el aceite del bote diluye la mayonesa). La solución es sencilla: cuece las verduras enteras o en trozos grandes, córtalas ya frías, sécalas con papel de cocina si es necesario, escurre el atún a conciencia y mezcla todo cuando esté completamente frío.
¿Se puede hacer ensaladilla rusa sin mayonesa?
Técnicamente sí, pero deja de ser una ensaladilla rusa para convertirse en otra cosa (una ensalada de patata, básicamente). Las alternativas más habituales son: yogur griego (aporta cremosidad con un toque ácido), salsa de aguacate (aguacate triturado con limón, aceite y sal) o una vinagreta suave de mostaza y aceite de oliva. También existe la opción de una mayonesa vegana hecha con leche de soja y aceite de girasol, que emulsiona igual que la tradicional. Cualquiera de estas opciones da un resultado agradable, pero hay que ser honestos: la mayonesa es lo que hace que la ensaladilla rusa sea ensaladilla rusa.
¿Qué atún es mejor para la ensaladilla rusa?
El mejor atún para la ensaladilla rusa es un atún claro en aceite de oliva, preferiblemente de lomos (no de migas ni rallado). Los lomos se desmigan en lascas grandes y firmes que aportan textura y presencia en la ensaladilla. El atún en migas se deshace en una pasta que desaparece en la mezcla. Busca marcas que especifiquen "lomos" o "ventresca" y que usen aceite de oliva (no de girasol). Las conservas de bonito del norte son la opción premium: más delicadas, con una textura que se deshace en capas y un sabor más fino, aunque su precio es superior. Evita el atún al natural (en agua): es más seco y aporta menos sabor.
¿Cuántas calorías tiene la ensaladilla rusa?
Una ración de ensaladilla rusa (aproximadamente 200 g, una tapa generosa) aporta entre 280 y 350 kcal, dependiendo de la cantidad de mayonesa. La mayor parte de las calorías proviene de la mayonesa (el aceite emulsionado) y en menor medida de la patata. El desglose aproximado por ración es: 12-15 g de grasas (principalmente del aceite de la mayonesa), 10-12 g de proteínas (atún y huevo), 25-30 g de hidratos (patata y zanahoria). No es un plato bajo en calorías, pero tampoco es excesivo para una tapa: las grasas son mayoritariamente insaturadas (aceite de girasol u oliva) y el perfil nutricional incluye vitaminas del grupo B, vitamina C, potasio, fósforo y proteínas de alto valor biológico.
¿Cuáles son los ingredientes de la ensaladilla rusa tradicional?
2-3 patatas. 2 huevos. 3 cucharadas de guisantes en conserva. 4 zanahorias. 20 aceitunas rellenas. 2 latas de atún en aceite. 2/4 cucharadas de mayonesa casera. perejil.
¿Cuál fue la mejor ensaladilla rusa del 2025 en la Comunidad de Madrid?
La ensaladilla rusa ganadora de esta edición del certamen fue la de Jorge Baeza, del restaurante La Savina. Este chef elabora la ensaladilla de una forma un tanto peculiar, asando la patata y emulsionando la mayonesa con el líquido de los encurtidos (pepinillos y aceitunas) y un poco de anchoa.
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