La piel del bacalao glaseada con miel y soja es un bocado de contrastes: crujiente, dulce y salado a la vez, con el inconfundible umami de la salsa de soja. Una idea de inspiración asiática para aprovechar la piel y sorprender con un aperitivo diferente, brillante y adictivo. La cocina de aprovechamiento puede ser, también, pura vanguardia.
La piel frita, bañada en una reducción de miel y soja con sésamo. El contraste dulce-salado es adictivo. Funciona como snack, como guarnición o como topping sobre un poké bowl.
Ingredientes
- Pieles de bacalao, bien secas (nosotros usamos Pieles de Bacalao de Islandia - 500g)
- Aceite para freír
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 1 cucharadita de sésamo tostado
- Copos de chile (opcional)
Preparación paso a paso
- Freír Fríe las pieles secas a 200 C hasta que se inflen (5-10 seg). Escurre.
- Glaseado En cazo pequeño, calienta miel y soja a fuego medio hasta que burbujee y espese ligeramente (2 min).
- Bañar Pasa las pieles fritas rápidamente por el glaseado. Coloca en papel de hornear. Espolvorea sésamo y chile.
- Secar Déjalas 5 minutos para que el glaseado se endurezca. Sirve.
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¿La piel queda crujiente con el glaseado?
Sí, si caramelizas el glaseado en el último momento sobre la piel ya seca y crujiente. Añadir la miel y la soja demasiado pronto la ablandaría.
¿Qué proporción de miel y soja uso?
Partes iguales de miel y salsa de soja, reducidas hasta que el glaseado napa. Un toque de sésamo al final aporta textura y aroma.
¿Con qué combina este bocado?
Va genial como aperitivo, sobre un arroz, o como guarnición crujiente de platos de pescado de inspiración oriental.




