Resumen: Las anchoas en conserva (en aceite de oliva) son generalmente seguras durante el embarazo. Son un producto curado con sal durante meses, lo que elimina los patógenos relevantes. El riesgo de anisakis es inexistente en anchoas curadas. El único punto de atención es el alto contenido en sodio. Los boquerones en vinagre, en cambio, sí requieren precaución. Consulta siempre con tu médico.
Nota importante: este artículo es informativo y no sustituye al consejo médico. Consulta siempre con tu ginecólogo o matrona sobre tu dieta durante el embarazo.

La respuesta corta
Sí, las anchoas en conserva (en aceite de oliva) se pueden comer durante el embarazo. Son un producto que ha pasado por un proceso de salazón de mínimo 6 meses que elimina los patógenos relevantes para la seguridad alimentaria en el embarazo. No son pescado crudo ni semicrudo: son un producto curado y conservado.
Dicho esto, hay matices importantes que conviene conocer. No todas las "anchoas" son iguales, y la distinción entre anchoa curada y boquerón en vinagre es crítica para la seguridad alimentaria durante la gestación.
Anchoas en aceite de oliva: seguras con matices
Las anchoas en aceite que compras en lata o tarro han pasado por un proceso que las hace seguras desde el punto de vista microbiológico:
- Salazón prolongada (mínimo 6 meses): la concentración de sal en el tejido del pescado alcanza niveles que son letales para la práctica totalidad de patógenos, incluido el Listeria monocytogenes, que es la preocupación principal durante el embarazo.
- Bajo contenido en agua libre: la actividad de agua (Aw) en una anchoa curada es muy baja, lo que impide el crecimiento bacteriano.
- Envasado en aceite: el aceite crea una barrera anaeróbica que complementa la conservación.
El resultado es un producto estable, seguro y con una caducidad de años. No es pescado crudo. No es una semiconserva. Es una conserva completa que ha pasado por un proceso de curación que transforma completamente el producto original.
El matiz importante: la seguridad se refiere a la anchoa en conserva sin abrir o recién abierta. Una lata de anchoas abierta hace 5 días en la nevera ya no tiene las mismas garantías. Durante el embarazo, consume las anchoas el mismo día que abres la lata o, como máximo, al día siguiente.
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Ver Anchoas →Anisakis y anchoas: riesgo real vs miedo infundado
El anisakis es una de las principales preocupaciones alimentarias durante el embarazo en relación con el pescado. Aclaremos la situación con las anchoas:
Anchoas en conserva (curadas en sal): riesgo de anisakis = prácticamente cero. El proceso de salazón de 6+ meses destruye las larvas de Anisakis simplex. La concentración de sal, combinada con el tiempo de curación, es letal para el parásito. No hay casos documentados de anisakiasis por consumo de anchoas en conserva correctamente elaboradas.
Boquerones en vinagre: riesgo de anisakis = REAL si no se congela previamente. El vinagre por sí solo NO mata las larvas de anisakis. La normativa española exige congelar el pescado a -20°C durante al menos 48 horas antes de prepararlo en vinagre. Esta es una de las razones por las que los boquerones en vinagre son un producto de mayor riesgo durante el embarazo.
La distinción es crítica: anchoa curada ≠ boquerón en vinagre. Son productos completamente distintos en términos de seguridad alimentaria, aunque procedan del mismo pez.

Listeria y anchoas: qué dice la evidencia
La Listeria monocytogenes es el patógeno que más preocupa durante el embarazo porque puede causar listeriosis, con consecuencias graves para el feto. ¿Qué sabemos sobre listeria y anchoas?
La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) no incluye las anchoas en conserva entre los alimentos de riesgo para listeria durante el embarazo. Los alimentos de riesgo son: quesos blandos no pasteurizados, embutidos crudos curados de corta maduración, pescado ahumado refrigerado, y paté no enlatado.
Las anchoas en conserva tienen una actividad de agua (Aw) inferior a 0,92 y una concentración de sal superior al 10%, condiciones en las que Listeria monocytogenes no puede crecer. Además, el envasado en aceite limita la disponibilidad de oxígeno.
La evidencia científica indica que las anchoas en conserva son un producto seguro frente a la listeria. Pero repetimos: esto se refiere al producto sin abrir o recién abierto, no a una lata abierta hace días en la nevera.
Mercurio en anchoas: la buena noticia
El mercurio es otra preocupación legítima durante el embarazo. Los peces grandes y depredadores (atún rojo, pez espada, tiburón) acumulan mercurio por bioacumulación a lo largo de su vida. ¿Y las anchoas?
Las anchoas tienen uno de los niveles más bajos de mercurio de todos los pescados. Son peces pequeños, de vida corta (2-3 años), que se alimentan de plancton y no están en la cima de la cadena trófica. La bioacumulación de mercurio en anchoas es mínima.
Según los datos de la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria), los niveles medios de mercurio en anchoas están muy por debajo de los límites establecidos para el consumo durante el embarazo. Las anchoas están clasificadas como pescado de bajo contenido en mercurio.
Esto es una buena noticia, especialmente porque las anchoas son ricas en omega-3 (EPA y DHA), nutrientes esenciales para el desarrollo neurológico del feto.

El sodio: la precaución real
Si hay una preocupación legítima con las anchoas durante el embarazo, es el sodio. Las anchoas en conserva contienen entre 3.000 y 5.000 mg de sodio por 100g de producto escurrido. Eso es entre el 150% y el 250% de la ingesta diaria recomendada en solo 100g.
Durante el embarazo, un exceso de sodio puede contribuir a la retención de líquidos (que ya es un problema común en la gestación) y, en mujeres predispuestas, a un aumento de la presión arterial. Las mujeres con preeclampsia o hipertensión gestacional deben limitar especialmente el consumo de alimentos muy salados.
Recomendaciones prácticas sobre sodio y anchoas en el embarazo:
- Cantidad moderada: 3-5 filetes de anchoa por ocasión es razonable. No comas media lata de 100g de una sentada.
- No diario: 2-3 veces por semana como máximo.
- Compensa el sodio: el día que comas anchoas, reduce la sal en el resto de la dieta.
- Hidratación: bebe agua suficiente para facilitar la eliminación del exceso de sodio.
Boquerones en vinagre: aquí sí hay riesgo
Es fundamental no confundir las anchoas en conserva con los boquerones en vinagre. Son el mismo pez pero productos completamente distintos en términos de seguridad:
Los boquerones en vinagre son una semiconserva: el pescado se macera en vinagre, que desnaturaliza las proteínas ("cocina" el pescado) pero no elimina todos los patógenos. El vinagre no mata las larvas de anisakis, y si el producto no se ha congelado previamente a -20°C durante 48h, existe riesgo real de infección.
Además, los boquerones en vinagre tienen una actividad de agua más alta que las anchoas curadas, lo que los hace más susceptibles al crecimiento de Listeria si las condiciones de conservación no son perfectas.
Recomendación para embarazadas: evita los boquerones en vinagre durante el embarazo salvo que tengas absoluta certeza de que se han congelado correctamente antes de la preparación. En restaurantes, esa certeza es difícil de obtener. Las anchoas en conserva (curadas en sal, en lata o tarro) sí son seguras.
Beneficios nutricionales durante el embarazo
Las anchoas no solo son seguras: tienen beneficios nutricionales relevantes para el embarazo:
- Omega-3 (EPA y DHA): esenciales para el desarrollo cerebral y ocular del feto. La EFSA recomienda un mínimo de 200mg de DHA diarios durante el embarazo. Tres filetes de anchoa aportan aproximadamente 100-150mg.
- Proteínas de alto valor biológico: necesarias para el crecimiento del feto y los tejidos maternos.
- Calcio: las anchoas son una fuente significativa de calcio, nutriente de alta demanda durante la gestación.
- Vitamina D: importante para la absorción del calcio y el sistema inmunitario.
- Vitamina B12: esencial para la formación del sistema nervioso del feto.
- Hierro: las necesidades de hierro aumentan durante el embarazo. Las anchoas aportan hierro hemo, de alta biodisponibilidad.
Consumidas con moderación (por el tema del sodio), las anchoas son uno de los pescados más beneficiosos durante el embarazo precisamente por su bajo contenido en mercurio y su alto contenido en nutrientes esenciales.
Recomendaciones prácticas
Resumen de recomendaciones para consumir anchoas durante el embarazo:
- Anchoas en conserva (lata/tarro en aceite): SÍ, seguras. Consumo moderado por el sodio (3-5 filetes, 2-3 veces/semana).
- Anchoas en salazón: SÍ, seguras (la sal mata los patógenos). Desalar antes de consumir. Mismo límite de sodio.
- Boquerones en vinagre: PRECAUCIÓN. Evitar salvo certeza de congelación previa.
- Boquerón fresco frito: SÍ, seguro si está bien cocinado (la fritura mata los patógenos a >60°C).
- Compra marcas fiables: elige productores reconocidos con etiquetado completo.
- Consume al abrir: no guardes la lata abierta más de un día durante el embarazo.
- Consulta a tu médico: si tienes hipertensión gestacional, preeclampsia o restricción de sodio, pregunta a tu ginecólogo antes de incluir anchoas en la dieta.
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Preguntas frecuentes
¿Se pueden comer anchoas en lata durante el embarazo?
Sí. Las anchoas en lata (en aceite de oliva) son un producto curado con sal durante mínimo 6 meses, lo que elimina los patógenos relevantes. No son pescado crudo. El único punto de atención es el alto contenido en sodio: consume con moderación (3-5 filetes, 2-3 veces por semana) y consulta con tu médico si tienes hipertensión.
¿Las anchoas tienen anisakis?
Las anchoas en conserva (curadas en sal durante meses) no tienen riesgo de anisakis. El proceso de salazón prolongada destruye las larvas del parásito. Los boquerones en vinagre sí pueden tener anisakis si el pescado no se ha congelado previamente a -20°C durante 48 horas.
¿Puedo comer boquerones en vinagre embarazada?
Es un producto de mayor riesgo. El vinagre no elimina las larvas de anisakis ni garantiza la eliminación de Listeria. Solo son seguros si el pescado se ha congelado correctamente antes de la preparación, y esa certeza es difícil de obtener en restaurantes. La recomendación general es evitarlos durante el embarazo.
¿Las anchoas tienen mucho mercurio?
No. Las anchoas son peces pequeños, de vida corta, que se alimentan de plancton. Tienen uno de los niveles más bajos de mercurio de todos los pescados. Están clasificadas como pescado de bajo contenido en mercurio por la EFSA, lo que las hace aptas para el consumo durante el embarazo.
¿Cuántas anchoas puedo comer embarazada?
No hay un límite oficial, pero la recomendación práctica por el contenido en sodio es: 3-5 filetes por ocasión, 2-3 veces por semana. Si tienes hipertensión gestacional o preeclampsia, consulta con tu ginecólogo antes de incluir anchoas en tu dieta.
¿Las anchoas son buenas para el embarazo?
Sí, consumidas con moderación. Son ricas en omega-3 (DHA, esencial para el desarrollo cerebral del feto), proteínas, calcio, vitamina D, B12 y hierro. Su bajo contenido en mercurio las convierte en una de las mejores fuentes de pescado durante la gestación.
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