Our products
Anchoas a la Cazuela: Receta Marinera Paso a Paso

Anchoas a la Cazuela: Receta Marinera Paso a Paso

June 7, 2026María José Sáez Pastor⏱ 9 min de lectura

Las anchoas a la cazuela son uno de esos guisos humildes y marineros que demuestran que no hace falta un producto caro para comer de lujo. Aquí no hablamos de la anchoa en salazón ni de la anchoa en aceite que ya viene curada en lata: hablamos del pescado fresco, el boquerón (que es exactamente la misma especie, Engraulis encrasicolus), guisado entero en una cazuela de barro con un buen sofrito, un chorro de vino blanco y, si quieres, un puñado de almejas. Un plato de cuchara ligero, rápido y barato que en quince minutos de cocción real te deja un caldo para mojar pan sin parar.

En el Mercat del Ninot llevamos desde 1990 viendo cómo se cocina el pescado fresco de temporada, y la anchoa o boquerón guisado es de los favoritos de primavera, cuando la costera del Cantábrico está en su mejor momento. En esta guía te explico qué pescado pedir, cómo montar el sofrito, el truco clave para que las anchoas no se deshagan en la cazuela y tres variantes para que no te aburras nunca: en salsa verde, con tomate y con almejas.

Qué pescado usar: anchoa fresca o boquerón (no la salada)

Empecemos por aclarar la confusión más habitual. Anchoa y boquerón son el mismo pez. La diferencia está solo en cómo se preparan: cuando se cura en sal durante meses lo llamamos «anchoa» (la del aceite, la de aperitivo); cuando se come fresco o en vinagre lo llamamos «boquerón». Para esta receta necesitas el pescado fresco, así que en la pescadería pídelo como «boquerones» o «anchoa fresca» según la zona. Si te interesa entender bien esta diferencia, lo explico a fondo en la guía de anchoa vs boquerón: diferencias, sabor y precio.

Cómo elegir el pescado fresco en la pescadería:

  • Ojo brillante y saltón, nunca hundido ni lechoso.
  • Piel plateada y firme, con reflejos azulados en el lomo; si está mate o pegajosa, descártalo.
  • Olor a mar limpio, no a amoníaco.
  • Tamaño mediano (unos 10-12 cm): demasiado pequeño se deshace, demasiado grande tiene más espina.

Pide que te lo limpien en la pescadería para ahorrar tiempo: descabezado, eviscerado y, si lo prefieres, abierto en mariposa y sin espina central. Para esta cazuela yo prefiero dejarlos enteros y limpios pero con la espina, porque guisados con espina sueltan más gelatina y el caldo queda más sabroso. Calcula unos 200-250 g de pescado limpio por persona.

Ingredientes para 4 personas

  • 800 g de anchoas o boquerones frescos, limpios
  • 1 cebolla mediana
  • 3 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde italiano pequeño
  • 1 cucharada de pimentón dulce (o mezcla dulce y picante)
  • 1 cucharada de harina
  • 150 ml de vino blanco seco (un verdejo o un txakoli van perfectos)
  • 200 ml de caldo de pescado o agua
  • 1 hoja de laurel
  • Un buen puñado de perejil fresco picado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Con estos ingredientes base montas la versión clásica. Más abajo verás cómo derivar de aquí las tres variantes (salsa verde, tomate y almejas) cambiando solo dos o tres cosas.

El sofrito: la base de todo el guiso

Un buen plato de anchoas a la cazuela empieza y termina en el sofrito. No tengas prisa: este es el paso donde se construye el sabor.

Pica la cebolla, el pimiento verde y los ajos bien finos. En una cazuela de barro o una sartén honda, calienta un buen fondo de aceite de oliva a fuego medio-bajo y echa primero la cebolla con una pizca de sal. Deja que se vaya ablandando despacio, removiendo de vez en cuando, durante unos 8-10 minutos: la sal ayuda a que sude y no se queme. Cuando esté transparente, añade el pimiento y, dos minutos después, el ajo picado. El ajo va al final porque se quema enseguida y amarga todo el guiso.

Cuando la verdura esté blanda y dorada, baja el fuego al mínimo y añade la cucharada de harina; remueve un minuto para que pierda el sabor a crudo (esto dará cuerpo a la salsa). Acto seguido, fuera del fuego o con la cazuela muy templada, incorpora el pimentón y remueve rápido apenas unos segundos: el pimentón se quema en un suspiro y, si se quema, da un amargor imposible de corregir. Por eso siempre va con el fuego bajo y se moja enseguida.

Preparación paso a paso

  1. Termina el sofrito como se ha explicado: cebolla, pimiento y ajo pochados, harina tostada un minuto y pimentón integrado con el fuego al mínimo.
  2. Desglasa con el vino. Sube el fuego, añade el vino blanco y deja que hierva 2-3 minutos para que evapore el alcohol y quede solo el aroma. Verás cómo la salsa empieza a ligar.
  3. Añade el caldo y el laurel. Incorpora el caldo de pescado (o agua), la hoja de laurel y la mitad del perejil. Lleva a ebullición suave y deja que cueza 5 minutos para que la salsa coja sabor y se reduzca un poco. Prueba y rectifica de sal ahora, antes de meter el pescado.
  4. Incorpora las anchoas. Coloca el pescado en la cazuela en una sola capa, sin amontonar, repartido por encima de la salsa. Baja el fuego a suave.
  5. Cocción corta. Tapa y cocina solo 4-6 minutos, según el grosor. La anchoa fresca se hace en un momento; pasarse es el error más común. Estará lista cuando la carne se vuelva opaca y se separe fácilmente de la espina.
  6. No remuevas con cuchara. Para mezclar, mueve la cazuela con un vaivén suave de muñeca (lo que en el País Vasco llaman «bailar» la cazuela). Así la salsa liga sin que se rompa el pescado.
  7. Reposo. Apaga el fuego, espolvorea el resto del perejil fresco y deja reposar 2-3 minutos tapado antes de servir. Sirve en la misma cazuela, con pan para mojar.

El truco clave: que las anchoas no se deshagan

La anchoa fresca es un pescado delicado y graso, y se rompe con facilidad. Estos son los puntos que marcan la diferencia entre un guiso con el pescado entero y reluciente y una papilla:

  • Cocción breve y a fuego suave. El pescado se añade casi al final y se cocina pocos minutos. La salsa debe estar ya hecha cuando entra el pescado.
  • No lo remuevas con utensilios. Mueve la cazuela, nunca metas la cuchara entre el pescado.
  • Una sola capa. Si amontonas las anchoas, las de abajo se aplastan y las de arriba se rompen al manipularlas. Mejor una cazuela ancha.
  • Sécalas antes. Escurre y seca el pescado con papel de cocina antes de echarlo; el exceso de agua baja la temperatura y favorece que se desmenuce.
  • Déjalos con espina si puedes. El pescado entero aguanta la cocción mucho mejor que el filete abierto, que es más frágil.

Variantes de la receta

Anchoas en salsa verde

La versión más fina y de raíz vasca. Aquí se prescinde del pimentón y del tomate: el protagonismo es para el ajo, el perejil y el txakoli. Sofríe ajo picado en abundante aceite sin que coja color, añade una cucharadita de harina, desglasa con vino blanco y caldo, y liga la salsa moviendo la cazuela hasta que emulsione y quede de color verde pálido por el perejil. Incorpora el pescado y termina con muchísimo perejil fresco. Es la misma técnica que usamos para las kokotxas en salsa verde, así que si dominas una, dominas la otra.

Anchoas con tomate

Más golosa y mediterránea. Tras pochar la cebolla y el ajo, añade un buen tomate triturado natural (unos 400 g), una pizca de azúcar para corregir la acidez y deja que reduzca a fuego lento hasta que pierda el sabor a crudo, unos 15 minutos. Después incorpora el pescado y cuécelo igual de breve. Esta versión admite muy bien una guindilla o unas piparras para darle un punto picante.

Anchoas con almejas

Mi favorita para una comida un poco más especial. Parte de la receta clásica o de la salsa verde y, justo antes de meter el pescado, añade un puñado de almejas previamente purgadas en agua con sal. Tapa y espera a que se abran (2-3 minutos); en ese momento incorpora las anchoas y termina la cocción. Las almejas sueltan su jugo yodado y convierten el caldo en algo memorable. Recuerda purgar bien las almejas en agua fría con sal una hora antes para que suelten la arena.

Maridaje

Es un plato de pescado azul con salsa ligera, así que pide vinos blancos frescos y con acidez. Un txakoli es el maridaje de manual, sobre todo para la salsa verde y la versión con almejas: su carbónico y su acidez cortan la grasa del pescado azul. También funcionan de maravilla un albariño, un verdejo joven o, si vas a la versión con tomate, incluso un rosado seco. Si te gusta el tema, en la guía de maridaje de anchoas y vino entro en más detalle por estilos.

Conservación

Como cualquier guiso de pescado fresco, las anchoas a la cazuela están mejor recién hechas, pero aguantan bien un par de días:

  • Nevera: guarda el guiso en un recipiente hermético hasta 2 días. Recaliéntalo a fuego muy suave o en el microondas a media potencia, lo justo para templar, sin que vuelva a hervir, para que el pescado no se reseque.
  • Congelador: no es lo ideal porque la textura del pescado azul sufre al descongelar, pero si te sobra mucho puedes congelarlo hasta 1 mes. Descongela siempre en la nevera, nunca a temperatura ambiente.
  • Pescado crudo: si compras el pescado y no lo cocinas el mismo día, guárdalo limpio, tapado y sobre hielo en la parte más fría de la nevera, y úsalo en 24 horas como máximo.

Si lo que quieres es conservar anchoas ya curadas (las de salazón o aceite), eso es otra historia: te lo cuento en cómo conservar anchoas abiertas.

¿Buscas producto premium del Cantábrico para tu despensa? Echa un ojo a nuestra selección de anchoas del Cantábrico. Y si te gusta el pescado azul rebozado, prueba también las anchoas fritas y rebozadas para un aperitivo crujiente.

Preguntas frecuentes

¿Las anchoas a la cazuela se hacen con anchoa salada o fresca?
Con pescado fresco, es decir, boquerón o anchoa fresca. La anchoa en salazón o en aceite ya está curada y se usa en frío (aperitivos, tostas), no para guisar en cazuela.

¿Es lo mismo anchoa que boquerón?
Sí, es el mismo pez (Engraulis encrasicolus). Lo llamamos «anchoa» cuando se cura en sal y «boquerón» cuando se come fresco o en vinagre. Para esta receta pide boquerones frescos en la pescadería.

¿Cuánto tiempo se cuecen las anchoas en la cazuela?
Muy poco: entre 4 y 6 minutos a fuego suave una vez está la salsa hecha. La anchoa fresca se cocina enseguida y pasarse de cocción es lo que hace que se deshaga.

¿Cómo evito que las anchoas se rompan?
Cocción corta y suave, una sola capa de pescado, no remover con cuchara (mover la cazuela en vaivén) y secar bien el pescado antes de echarlo. Dejarlo con espina también ayuda a que aguante.

¿Puedo hacerlas sin espina?
Sí, abiertas en mariposa y sin espina central, pero quedan más frágiles. Reduce aún más el tiempo de cocción (3-4 minutos) y manipúlalas con cuidado.

¿Con qué se acompaña este plato?
Sobre todo con pan para mojar la salsa. Como guarnición van bien unas patatas cocidas o un arroz blanco si quieres convertirlo en plato único.

Cantabrian anchovies

Lo que cierra una receta

Cantabrian anchovies

El detalle que separa un plato de un buen plato.

Ver selección
María José Sáez Pastor

María José Sáez Pastor

Kitchen & Sea Recipes

Expert in cooking and seafood recipes. Passionate about Mediterranean cuisine, she develops and adapts traditional and creative recipes with cod, anchovies, seafood, and gourmet preserves.

Know our story →
Product listYou can see the products we have in our store.
Surtido "Pulpo & Bacalao" - envase y embalaje premium
Filetes de anchoa del Cantábrico "00" Premium - detalle del producto
Regular priceFrom 38,90 € Unit price77,80 € / kg
Rating: 4.7 out of 5
Cantabrian Anchovies "0" Gourmet Selection
Default Title
Morro Extra de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g - detalle del producto
Regular price 24,97 € Sale price25,95 € Unit price49,94 € / kg
Rating: 5.0 out of 5
Extra Clean Desalted Cod Snouts (2 units) - 500g
-4%
Default Title
Lomitos de Bacalao Desalado Limpio (2ud) - 500g - detalle del producto
Regular price 21,45 € Sale price22,95 € Unit price42,90 € / kg
Rating: 5.0 out of 5
Cleaned Desalted Cod Loins (2 units) - 500g
-7%

Related articles